viernes, 13 de febrero de 2009

Maple-Apple Motherfucker Cake / Pastel *%$&* de jarabe de arce y manzana

Lo primero, mil perdones a los que entienden inglés por el lenguaje soez y arrabalero del título, pero pensando, pensando, no he podido encontrar un nombre más apropiado para bautizar este pastel. Y es que me ha hecho sufrir, el maldito.

El HEMC de este mes propone como ingrediente protagonista una fruta versátil y estupenda en platos tanto dulces como salados: la manzana.

Mi contribución esta vez va a ser un fracaso culinario. Bueno, quizá no un fracaso total, porque no tuvimos que tirar el pastel a la basura -monsieur M. afirmó con la boca repleta de su segunda porción que estaba muy comestible, pero cuando monsieur M. tiene hambre podría zamparse un caja de clavos, así que no es una buena referencia-, pero la textura falló. El que tuviera que recoger la mitad de la masa del suelo y volver a meterla en el molde y éste al horno, euh, creo que influyó un poco.

Os cuento mi fallo porque creo que es muy sano que los lectores vean que aunque una escriba un blog culinario, no está al resguardo de meteduras de pata, y que también la fastidia de vez en cuando. Y es que a fuerza de publicar fotos monísimas y cuidadas, los lectores pueden acabar olvidando que somos seres humanos (y no chefs profesionales, al menos, no en mi caso), y que a veces, como a todo el mundo, la mayonesa no nos cuaja, la bechamel no nos espesa, el pastel nos sale medio crudo y la tesina se nos bloquea (aunque parece que empiezo a ir por el buen camino, uf).

Todo empezó cuando, presa de un exceso de confianza en mí misma, decidí modificar una receta de Santa Martha con un toque que había leído en otra, añadiéndole manzanas. Como los postres los suelo preparar sin problemas, debería de haber escuchado la vocecilla de la experiencia que me susurraba:

a) Cuando haces algo para una ocasión especial -este postre es para llevarlo a casa de unos amigos que nos han invitado a pasar el fin de semana-, NO es el momento de ponerte creativa. La creación la dejas para los días de diario, cuando las únicas cobayas seamos monsieur M. y yo. Así, si el resultado de tu experimento es un plato vil y repugnante, no tiene que sufrirlo nadie que no sea de la familia.

b) En repostería, añadir o eliminar un ingrediente debe ser siempre cuidadosamente compensado y calculado. Un ingrediente de más o de menos cambia toda la química, y en lo que a postres se refiere, incluso el orden de los factores puede alterar el producto. Ni te cuento si además de alterar el orden vas y añades manzanas (que al cocer generan líquido), te animas y le echas un lingotazo de ron (el alcohol cambia las reacciones de fermentación) y ya puestos, y como te has servido un chupito de ron, te sientes optimista y llena de confianza, decides rematar tu creación con una taza de crema agria (que en el caso de otros pasteles, como los coffee cakes, produce un resultado esponjoso y ligero). Todo ello coronado con un olvido terrible: añadir más harina para equilibrar todo ese excedente de líquido.

La receta de base que utilicé fue ésta: una receta de pastel Bundt al sirope de arce (maple Bundt cake). Para los lectores que no son habituales de este blog, el año pasado publiqué un post sobre el sirope de arce, producto típico de Quebec. El nombre de este tipo de pastel, Bundt, viene del molde en el que se hornea.

Debido a lo líquido de la masa, el tiempo de cocción se duplicó, con lo que el pastel salió mucho menos ligero de lo que hubiera salido siguiendo la receta tal cual. Y como para complicar la cosa estaba haciendo otro pastel al mismo tiempo (un cheesecake para congelar), cuando pinché el pastel con un palillo para comprobar si estaba hecho, debía de estar muy distraída, porque no vi nada sospechoso. Lo saqué del horno, lo dejé enfriar parcialmente (se desmolda cuando aún está tibio) y cuando di la vuelta al molde... choflost. Con las consiguientes exclamaciones e interjecciones muy poco elegantes. De ahí el nombre.

Afortunadamente, tuve la suficiente paciencia (virtud muy escasa en mí) como para salvar lo salvable del pastel, echarlo (con muy malos modos) en el molde y meterlo al horno de nuevo. El pastel resultante sabe un poquito a masa (por mucho que mi quebequés de marido, que es muy adorable, lo niegue), pero con todas esas manzanas cocidas dentro y regado de un chorrito de sirope, tiene un fondo de caramelo amaderado, ese sabor estupendo del sirope.


Como imagino que el sirope de arce que se encuentra en España está a precio de oro, os propongo esta otra receta con manzanas, apple-cinnamon Bundt cake, si la seguís al pie de la letra no habrá problema, las recetas de Martha suelen resultar.

Os dejo aquí los enlaces a otras recetas con manzanas que he publicado en el pasado, recetas que salieron mucho mejor y que pueden interesaros.

Dos recetas saladas (y vegetarianas):

- Crema de apio y manzana, para los que se preocupan por los estragos que la grasilla invernal está haciendo en su línea,

- Mullygatawny: el potaje más entrañable de la cocina india.

Y dos postres:

- La muy otoñal (¡y bíblica!) tarta del pecado original,

- ... y los extremadamente fáciles (y muy resultones) baluchons aux pommes, o paquetitos de manzana.

Bon appétit.

19 comentarios:

Noema dijo...

Pues en las fotos está muy resultón el pastel "%$&", con ese chorro de sirope resbalando sobre el mismo... ¡esa foto debería llevar al menos un rombo!
Como autora de otro blog culinario, sé lo que es la autocensura sobre recetas fallidas, jeje (uy, se me escapó)! Aunque suelen ser las más divertidas :-D

Bea dijo...

jejeje ( lo siento, no me estoy riendo de lo que te ha pasado)...sino del título!!!! Creo que tú y yo somos las únicas que publicamos también nuestros desastres culinarios....porque yo tuve un pequeño "episodio" (por llamarlo de alguna manera) con un merengue italiano hacer dos semanas... Y por supuesto lo conté!!! Con pelos y señales!!!

Estoy contigo en todos los consejos que has dado...me ha pasado todo lo que describes....

En fin....a pesar de todo lo que nos cuentas, el pastel parece comestible y apetecible al 100%..con ese sirope de arce, que efectivamente , por aquí está a precio de oro!!

Un beso B

alinitaxula dijo...

ejjejeej hay que ver el jodio cake tiene una pinta que no veas.... y es verdad aquí esta un poco caro el jarabe de arce pero esta buenisiiiiiiimo¡¡¡¡¡
un besin y buen finde and 14 feb ejje
alinita

CRIS dijo...

Pués tienen muy buena pinta el muy motherfucker o has hecho una gran labor de photoshop pero desde aquí se ve muy apetecible con el siropillo, que sí aquí está carísimo,aunque siempre hay alguna marquilla un poco mejor de precio.Tienes razón lo de las recetas de Santa Martha, mejor no tocarlas.
Un beso y que sigan las pifiadas tan buenas como éstas.

El Secretario dijo...

Hola Arantza.

Eso de recoger "parte de la masa" del suelo, mirando subrepticiamente a los lados, de reojillo, creo que lo hemos hecho todos.

Y el que no lo haya hecho, que arroje el primer tarro de sirope de arce.

Monsieur M., seguro que tenía razón y aquello estaba rico.
Preséntele mis respetos.

: )

Un abrazo y buen provecho.

Anónimo dijo...

Perdón por la intromisión, pero ¿tienes microondas? Te lo pregunto porque creo que puedo solucionar tu frustración con la bechamel. Te leo habitualmente y ya me di cuenta de que tienes esa espinita clavada.
Por lo demás, el pastel no tiene tan mala pinta. Además, no hay ninguna presentación que no se pueda solucionar con una manga pastelera llena de nata montada.
Y ya puesta a escribir, gracias por compartir tu genial creatividad con todos los que te leemos, me haces pasar muy buenos ratos. Un saludo, Cíes

Arantza dijo...

Noema: je, je, no creas, que me costó hacer la foto sólo con una mano sin mover la cámara (no tengo trípode, había poca luz y soy muy vaga para buscar algo donde apoyar la cámara) y con la otra regar sensualmente el pastel con sirope... :-). Yo soy un poco anticensura, porque de los errores se aprende mucho (tanto en cocina, como en la vida). Así que si mi metida de pata puede ser de utilidad pública, pues la exhibo sin pudor ninguno.

Bea: ya sabía yo que alguien apreciaría el título... :-) Aquí el sirope también está caro, queda poco (la cosecha llega dentro de poco, menos mal) y el año pasado fue un mal año. Por cierto, me gustaron mucho tus tortillitas temáticas.

Alinita y Cris: el aspecto es verdad que quedó aparente (no soy muy amiga de retocar mucho las fotos, como máximo, un poco de borrosillo aquí y allá, porque mi cámara es como de Fisher Price y tiene un macro lamentable; los colores no los toco) y por estar, el pastel no estaba mal (entre pasable y aceptable), lo que se fastidió fue la textura. La cocción en dos veces le dio una textura como de pudding. Gracias por los ánimos :-).

Secretario: je, cómo lo sabes. Ni siquiera miré a derecha e izquierda, estaba sola. Algún pelillo de gato fijo que que cayó en la masa. Pero mira, hay que reforzar el sistema inmunitario, ¿no? Monsieur M. te manda un "bonjour".

Cíes: bienvenida a esta cocina (o a los comentarios, porque veo que eres una fiel lectora, muchas gracias por el amabilísimo piropo). Lo de la bechamel es verdad, te explico: cuando se trata de hacerla cremosa, para una lasaña o como salsa en un plato, no hay problema. Es para hacer la mega-espesa para croquetas, que no sé por qué, no hay manera. Hay que decir que hago croquetas una vez al año, porque en esta casa la fritura está bastante proscrita, pero me da rabia. Tengo microondas y espero impaciente tus sugerencias. Un saludo.

Maria Jose dijo...

Jajaja no entendia el titulo de tu entrada pero despues de leerte esta clarisimo!!!! y estas segura que dicho fracaso es de esta receta??

La Lupe dijo...

Ah, si vieras las cosas que hacemos entre mi horno malévolo y yo (que para la repostería, como para todas las ciencias exactas, nací negada), tu Motherfucker Cake te parecería digno de varias medallas y una mención de honor...

Arantza dijo...

Maria José: no, si la receta en la que me basé estoy segura de que no tiene ningún problema, normalmente las recetas de santa Martha Estuardo funcionan (son laboriosas, pero funcionan), el fracaso es la "versión libre" a la que me lancé sin pensar demasiado en cómo adaptarla.

Lupe: yo ni siquiera puedo echarle la culpa a mi horno, que es semi-nuevo y muy eficiente. Fue mi despiste. Pero despiste o no, estamos acabando igual con el pastel. En esta casa somos unos gordos sin conciencia culinaria.

liuia drusilla dijo...

Di que sí, que todos somos humanos, aunque sólo por la foto tiene una pinta divina. Todavía estoy llorando por el último frasco de sirope de arce que compramos, que se acabó y no he vuelto a comprar. No me extraña nada que una compañera de facultad canadiense que tuve en primero se trajera la maleta llena cuando iba por vacaciones a ver sus padres. Por cierto, que hace unos días he coincidido con una alumna del mismo Montreal, no te imaginas la cantidad de conversación que me das con los chicos ;).
¿Al final qué les llevaste a tus amigos?

Arantza dijo...

Liuia: me alegro de dar tema para la conversación. Si miras de vez encuando la barra de video, en ella intento poner música "autóctona". Lo de este fin de semana fue gracioso: tras tanto desastre repostero, mi amiga nos llamó para avisarnos de que estaba malísima, con una gastroenteritis galopante, y que no nos aconsejaba ir a visitarla... y entre una cosa y otra, nos hemos zampado el pastel casi entero... los dos solos. Menos mal que salimos a hacer un poco de ejercicio.

Anónimo dijo...

Hola. Mi receta cómoda, limpia, rápida e infalible de bechamel en microondas sirve para hacer la salsa de la lasaña o de lo que quieras, pero nunca la probé para croquetas. Mañana o pasado tendré tiempo y me comprometo a probarla. Mientras tanto, esta es la receta: pones en un cacharro que valga para micro más o menos 30 gr de mantequilla y 2 cucharadas de harina. Lo metes al microondas 20 ségundos. Saldrá la mantequilla derretida. Mezclas con varillas (mejor que con tenedor) y añades 2 vasos de leche (y sal, nuez moscada..) A partir de aquí, repites los siguientes pasos 5 ó 6 veces: 1 minuto de micro + batir con varillas para mezclar bien el poso de harina que se va formando en el fondo, y así hasta que consigas la consistencia deseada. En 5 ó 6 veces tienes la salsa lista para lasaña o canelones. Entre batido y batido tú sigues a tus quehaceres, no es necesario batir justo después de que pare el microondas. No se pega, no quedan grumos, no tienes que estar de pié pegada a la cazuela añadiendo leche durante veinte minutos. Si lo haces y parece que no espesa, tú tranquila, de repente la sacarás y habrá cambiado.
Ahora sólo falta que la pruebe para croquetas. Ya te contaré. Cíes

Arantza dijo...

Cíes: ¡gracias! En cuanto la pruebe te cuento mi triunfo ;-).

liuia drusilla dijo...

No sé si os servirá, pero para las croquetas, lo que yo hago es primero un fondo de cebolla pochadita (da igual con aceite o mantequilla o las dos cosas) le añado la sustancia croquetil (sobras de cocido / jamón / lo raspao de una carcasa de pollo después de hacer el caldo -cuando no se llega bien a fin de mes- / bacalao...) y luego la harina poco a poco hasta que se haga como un engrudo, pero sin grumos, vamos, como si estuvieseis rebozando el sofrito que tenéis hecho. Una vez preparado el engrudo, le vais añadiendo la leche fría a poquitos y removiendo bien. Eso espesa que es un gusto y no me salen grumos nunca. Dejáis que haga chup-chup removiendo de vez en cuando, para que cueza la harina y no se queme, y ya está. La ventaja es que se empieza en el estado más denso de la masa y luego se puede ir aligerando a placer añadiendo leche. Como no hay que echarle más harina, porque ya se la hemos puesto toda al principio, no hay peligro de acabar la cocción con una masa informe llena de grumazos.
Lo hago siempre a ojo, pero para controlar la cantidad de harina que me hace falta voy mirando lo que admite el sofrito primigenio: en cuanto deja de formarse el engrudillo y empieza a verse la harina suelta en la olla, dejo de añadir y remuevo con más ganas hasta que se ha "engrudizado" todo completamente. Aunque normalmente no hace falta tanta harina, lo de echar hasta que no admita más es sólo si tenéis que hacer unos cimientos a prueba de huracanes :P.

Arantza dijo...

Liuia: ¡Gracias a tí también! Tu método parece infalible, ¡esta semana caen croquetas seguro! ;-)

Anónimo dijo...

Comprobada la receta de microondas. Salen unas croquetas estupendas. Yo hice la salsa espesita y luego le añadí los tropezones (huevo duro picado, ya sé que es extraño pero me recuerda a mis años de estudiante y además están muy buenas) y al enfriar cuaja la bechamel perfectamente. Cíes (intenté registrarme para no salir como anónimo, pero no fui capaz)

Arantza dijo...

Cíes: gracias de nuevo por tomarte incluso la molestia de probar tu sistema para croquetas. No te preocupes por el anonimato, creo que para poder registrarte bajo un nombre tienes que tener una cuenta en blogger. Lo único que suelo pedir a la gente que comenta es que firme al final del comentario (cosa que tú has hecho), para saber a quién me dirijo. Ando probando tu sistema para hacer polenta, que es otra de esas cosas que te obliga a estar pegada a la cocina. Ya publicaré algo cuando tenga un minutillo. Un saludo.

Cíes dijo...

Registrada!!
Yo no le llamaría molestia a comerme ¡12 croquetas! deliciosas de una sentada. Si acaso gula.