sábado, 14 de febrero de 2009

Be my valentine


Estas cosillas tan cotidianas siempre me han parecido curiosas cuando viajo (o cuando he vivido en otros sitios). Por ejemplo, los conversation hearts, como llaman aquí a estos caramelos en forma de corazón, caramelos que se venden solamente en la temporada de San Valentín en Estados Unidos y Canadá, y que -acabo de enterarme- llevan grabados mensajes diferentes cada año.
No soy especialmente partidaria de todas esas "fiestas" que aquí gustan tanto y que alegran las cajas de las tiendas de los numerosísimos centros comerciales de este país, fiestas como San Valentín, el día de la Madre, del Padre, etc., etc., (esos días en los que es obligatorio mostrar tu amor por alguien), pero me hace gracia todo el folclore comercial que se despliega en torno a ellas. Y aunque los conversation hearts me parezcan malísimos, los corazones de canela (foto, abajo) me encantan.

5 comentarios:

alinitaxula dijo...

que antojo los caramelitos de canela¡¡¡
que pases un buen finde con 14 de feb. incluido ejjeje
alinita

anta dijo...

Preciosos y apetecibles los caramelitos de canela.

Aquí no se estila eso; son más bien grandes corazones llenos de bombones de esos de la caja roja. La verdad es que en mi casa, que sucumbimos a todas fiestas, Navidad, Carnaval, Halloween, día de la madre, día del padre...etc, ésta nos pasa desapercibida. Nada de regalitos. Quizá algún arrumaco más, pero todo dentro de lo normal.

Por cierto, acabo de leer tu post anterior y voy a intentar la receta con sirope de arce. Resulta que desde que mi marido estuvo este verano pasado en Ottawa y se trajo para acá la recetilla de las tostadas francesas, mís hijas están encantadas con el sabor del sirope de arce. Así que, aunque no es barato, nos damos un capricho de vez en cuando.
Ya comentaré si me ha salido. Un saludo.
Esperanza.

María dijo...

Ohh!! Con lo que me gusta la canela!!! ¿Los venderán por aquí?

CRIS dijo...

Como cochinada de temporada lo encuentro monísimo, vamos que es divertido y una vez al año, no hace daño, anima la aburrida rutina diaria.

Arantza dijo...

Alinita, Cris y María: están muy ricos, y es que aquí la canela es un sabor clásico (los chicles de canela existen desde siempre). No sé si habrán llegado allí María, hace ya mucho que vivo fuera...

Esperanza: mmmhh, torrijas ("french toast" o "pain doré") con sirope de arce... -babilla que gotea-.