miércoles, 29 de octubre de 2008

Festín siniestro: Halloween (III)

El año pasado, cuando aún no existía este blog, hicimos en casa una fiestita de Halloween, aprovechando la ocasión, celebramos también el cumpleaños de María Fernanda, lectora fiel :-). Como las dos ocasiones lo merecían, preparamos un banquete terrorífico, con las amables contribuciones de los invitados y la anfitriona.

El tema del banquete era, por supuesto, naranja y negro. Todos los alimentos que se trajeran debían ser de uno de estos dos colores, o, al menos, respetar el tema "terrorífico".

La mesa era digna de verse.



Había un pan en forma de calabaza relleno de sesos de zombi para untar... (crema de espinacas y queso)

Dedos de muerta como postre... (galletas de mantequilla y almendra hechas con amor por Jaëlle)

Pastel horrible de cumpleaños preparado por una servidora... (lo que me costó en colorante para que el color naranja del glaseado fuera lo suficientemente radioactivo... y el bizcocho era de chocolate negro).

... y otros aperitivos y tapas variados, acordes con la celebración...


...agradables bebidas para acompañar la comida, como esta jarra de sangre fresca... (zumo de tomate con colorante rojo, para volverlo lo más rojo posible). El ojo, no sé cómo llegó allí...)



... y no podía faltar el candy (los dulces) típico de esta fiesta: calabacitas, jelly beans y candy corn (granos de maíz dulces).
Un dulce que recuerda el origen de esta fiesta: la celebración de la abundancia de la cosecha, antes del rudo invierno. Ugh.

Hay que decir que como menú, era bastante indigesto y una auténtica herejía desde el punto de vista nutricional. Y que la nutrición no es algo que a uno le preocupa en una fiesta como ésta.

Nada como un buen chute de azúcar, jarabe de glucosa y sirope de maíz invertido (siempre me ha llamado la atención ese calificativo) para prepararse para los grandes fríos.

16 comentarios:

Bea dijo...

Jajajaja me mola ese ojo flotando en la "sangre"................genial el festín!!!!

Besos. B

Noema dijo...

¡Hala, vaya fiestorra! Terrorífica... qué de cosas "raras" para alguien no familiarizado con esta fiesta.
¿Este año otra, no?

La cuina vermella dijo...

Que divertido! como alucina esta fiesta y el festín! y nosotros que aburridos pelando castañas y comiendo panellets!

María dijo...

¿Se puede pasar?
Me han encantado las chuches....y demás recetas.
Saludos

Iris dijo...

Yo estoy haciendo panellets, pero me he comprado una gran calabaza para abrirla y hacerle una cara monstruosa! Yo me apunto al siguiente festín, con todo el morro!

JB dijo...

menud monton de marranadas.... me encanta :-))))

Ander dijo...

Jeje, ya investigaré cuáles son los dulces típicos de la Toussaint aquí en París. De momento la mudanza un poco complicada, ahora estoy investigando lugares de estudio adecuados y con buenos fondos sinológicos.

Esto de "invertido" me hace pensar en mi abuela: me contó una vez lo bonita que era la novela Muerte en Venecia, de Thomas Mann, a pesar del tema, el de un viejo profesor que descubre en Venecia, como decía ella, "que és invertit..."

liuia drusilla dijo...

Creo que nuestros tristes huesos de santo no pueden competir con tanto terror, jajaja.
¡Necesitamos las recetas de todos esos manjares, por dios!

con Ka dijo...

Estooo... ¿el ojo del vaso era cosa de comer, o alguien lo robó de una ortopedia? XD
Joé, qué grima da todo, me encanta.

CRIS dijo...

Me ha encantado el pan con "sesos de zombie", eggggg!!!.

Lupe dijo...

Me duele la barriga sólo de mirar...

Maria Fernanda dijo...

Jjajaja una de la más terroríficas fiestas de mi vida! Y cabe añadir que Aran me pegó un tatuaje en forma de cicatriz que hizo huir a unos cuantos chicuelos. A mí me hizo llorar porque tuvimos que utilizar cantidades espelusnantes de exfoliante para que se quitara!

Gracias Aran, este año me hará falta!

La Mostruita

Arantza dijo...

Respuesta colectiva, que estoy en la sala de ordenadores de la uni y empiezan a mirarme mal: gracias por los cumplidos varios dedicados a este buffet sanguinolento. Corro a informarme de lo que son los panellets, que suenan ricos. Y los huesos de santo superan con creces a este festival de gominolas, así que nada de complejos transatlánticos, no se pueden comparar las chuches con la repostería auténtica, son dos mundos distintos.
Minúscula puntualización para Ander: menos mal que eres inteligente y nada susceptible, y no te has tomado a mal mi comentario. Ése uso "eufemístico" de la palabra "invertido" siempre me ha parecido bastante horrible.

Por cierto, el ojo en el jugo de tomate no venía de una ortopedia, sino de una tienda de artículos de broma. Pero sí que había una prótesis ocular auténtica -amablemente cedida por su gamberro propietario- escondida por la mesa, y no os contaré más detalles para dejaros un poco de misterio...

Pedro dijo...

¡Pues a mis perras y a mí, nos has abierto el apetito...!
¡Esos ojos, esa sangre, esos dedos de muerto...y sobre todo los sesos de zombi...! ¡Ñammmm!

Raúl Sánchez Quiles dijo...

¡Buenísimo! ¡Qué arte! Yo voy a una comida de esas y no pego bocado... por pena de romper tanta cosa bien hecha. Me ha gustado mucho el diseño de tu blog. Ánimo y a seguir así.

Si te gustan los relatos mínimos, sólo te pido 20 segundos de tu vida para que leas alguna de las historias de http://www.hiperbreve.blogspot.com (Hiperbreves S.A. en la categoría de ficción). Me gusta que me dejen comentarios y, si crees que merezco un voto, pues adelante, que me hace falta un empujoncito final. Muchas gracias

Arantza dijo...

Pedro: yo creo que tú (y tus perras) tenéis antepasados vascos ;-). Eso de no dejarse arredrar por el miedo y no perder el apetito por mucho susto que te metan en el cuerpo, es muy vasco.

Raúul: gracias por el comentario, y eh, la publicidad descarada :-). no sé si te has dado cuenta, pero en este blog no hay anuncios. Es lo que tiene la publicidad, es muy invasiva y pelín exasperante. Pero echaré un vistacillo a tus relatos.