sábado, 11 de octubre de 2008

Festival de linternas: en el jardín botánico

Mis adorados "Radio Futura" (sí, ahora ya lo sabéis todo de mi turbio pasado, y no me avergüenzo de ello... es más, el Auserón aún me cosquillea un poco...) cantaban aquello de "Soy metálico... en el jardín botánico". No viene mucho a cuento con este post, salvo que cuando tengo visita , me gusta utilizarla como excusa para darme una vuelta por el espléndido jardín botánico de Montreal. En este caso, la que me sirvió de excusa fue la visita de mi amiga Sumire, con la que he tarareado canciones de Radio Futura numerosas veces durante la adolescencia.

Aparte de ser un parque enorme y de ejercer la función de pulmón verde de la ciudad (junto con el parque del Mont Royal, del que ya os hablaré), el jardín encierra maravillas, como un jardín acuático lleno de lotos y nenúfares, un jardín de bonsais, muchos de ellos más que centenarios, y el jardín chino más grande del mundo... fuera de China. Es una de las visitas que no debéis perderos si venís a Montreal.

Los lotos comenzaban apenas a abrirse cuando tomé estas fotos.

Cuando llega el otoño, se organiza el festival de las linternas. Desde hace ya muchos años, el gobierno chino, no siempre tan simpático, tiene la cortesía de enviar auténticas linternas chinas de seda, linternas que se cuelgan por todo el jardín de China y se encienden a la puesta de sol. Pasearse por este lugar, a la luz tamizada de estos farolillos (algunos de ellos auténticas esculturas luminosas), entre los pabellones del jardín, tiene algo de mágico. Cuando llegamos al jardín, el sol empezaba a ponerse.


8 comentarios:

Noema dijo...

El jardín es precioso, Arantza. Aquí tenemos también un jardín chino, pero tiene un toque algo disney que no acaba de convencer, ¡éste es espectacular!
Y anda que no son bonitos los lotos ni nada (y encima ¡se comen!).
Por cierto, las semillas que saqué creo que se ven en tu penúltima foto, están dentro del "bulbo" (lotus seeds head) en el centro de la flor.

CRIS dijo...

Esto es una maravilla, los lotos, las linternas,debiste tener un paseo proto-poético como mínimo.Ya veo que hay mucho que hacer en Montreal.
Un saludo

liuia drusilla dijo...

Ojiplática y boquiabierta me tienes, qué cas más bonita y qué ganas de ir a Montreal me están dando.

liuia drusilla dijo...

Donde pone "cas" debería poner "cosa".

canela dijo...

Mira que Canadá siempre ha sido un lugar fetiche para mí, aunque primero iba Nueva Zelanda, pero desde que te leo, casi que me tira más tu zona. Precioso jardín, el chino, y no quiero que te pongas morada de envidia pero a Santiago Auserón lo disfrute de lo lindo en en Barcelona hace dos años, en el Palau de la Música. Su clase y estilo, en ese marco tan bello, nos dejó turulatos a sus seguidores. El concierto duró casi 3 horas y, en teoría era de hora y media. ¡Catarsis total.¡Una gozada!

canela

Pilar dijo...

Que belleza por favor!!!

ander dijo...

¡Menudo déjà-vu! Me recuerda mucho los jardines Yuyuan de Shanghai. Veo en el link que pones que es de construcción muy reciente y que, no en vano, lo construyeron con la colaboración del servicio de parques de Shanghai.

Y aquí mi pequeña aportación: las linternas se ponen en los parques -y la gente lleva sus propias linternas- por el festival de Medio Otoño (Zhongqiu jie), que conmemora el ascenso de la diosa Chang'e a la luna. Se suelen comer además pasteles de luna (yuebing), que recuerdan un poco al mazapán, rellenos de alubia o guisante dulce. Es uno de los festivales más populares del mundo chino y este año ha caído el día 15 de septiembre, creo.

Arantza dijo...

Noema: esta era la entrada hecha a medida para tí, oh maestra de la cocina asiática :-). Y gracias por la explicación sobre las semillas del loto.

Cris: Es verdad que hay mucho que hacer en Montreal, sobre todo en estas fechas. Una tesina, entre otras cosas ;-). Por algo el otoño es mi estación preferida.

Liuia: no, si voy a tener que pedir de verdad una subvención al ministerio de turismo, promociono mejor Quebec que ellos, que sólo saben vender lo de "vengan a esquiar". Con la de cosas que hay que ver. Si te animas a venir, avisa, que un cafetito cae seguro.

Canela: ¡Oh! ¡Tres horas de Santi! ¿Qué tal envejece?

Pilar: Lo mismo que me digo yo cuando veo tus tejidos, guapina.

Ander: gracias por la explicación, ahora entiendo por qué lo hacen en otoño en lugar de en verano... En los pabellones del jardín sirven esos pasteles de luna, y durante el día hay música folklórica. El año pasado probé los pasteles con un tecito, sentada frente al estanque, mmm...