viernes, 5 de diciembre de 2008

Variaciones en torno al sempiterno pavo (IV)

Un pavo de tamaño medio (je, aquí eso son unos siete kilos) tarda unos tres días en descongelarse en el frigorífico, el método supuestamente ideal. Cuando uno calcula mal y sospecha que el animalito va a estar aún como una maldita piedra el 24 por la mañana, (hablo por experiencia), puede recurrir a métodos diversos para descongelarlo más rápido.

Aquí, en la cocina montrealesa, la cuenta atrás del Adviento la hacemos con pavos.

5 comentarios:

Diane dijo...

Jajajajajajajajaja jajajajaja jajajjajajaja jajajajaja jajajaj jajajajaja jajajajaja jajajajajaja jajajajajajajajajjajajaja jajajaja jajajajaja jajajajaja jajajajaja jajajajaja jajajajaja jajajajaja jajajajaja !!!!

Noema dijo...

jajajajaja... es que se me ha pegado la risa de Diana... y además, es que este es buenísimo también, jaja. Qué buena campaña tiene esta empresa!!!

Pedro dijo...

Recuerdo un año en Anchorage, que una compañera, compró un pavo congelado de 10 kilos y para que no se le descongelase, lo sacó a la ventana de su habitación (había -20ºC)El pavo, se escurrió y aterrizó en la claraboya central de la Recepción del hotel.
No hubo heridos, pero sí grandes desperfectos y después de comprobar que no había victimas, muchísimo cachondeo.

Arantza dijo...

Diane Y Noema: no os perdáis el próximo pavo, proximamente en vuestras pantallas ;-)

Pedro: te digo lo mismo que a las chicas, creo que el próximo pavo va a traerte aún más recuerdos... :-) Yo ya he conocido a alguien que, yendo de compras, se dejó caer un pavo congelado en el pie y se rompió dos dedos. Peligroso, este volátil...

La cuina vermella dijo...

Madre mía, que risa!!!