jueves, 18 de diciembre de 2008

Cake jubiloso de jengibre (y sus muffins derivados)

Sigo el maratón pastelero navideño. La mayor parte de mis regalos salen de mi horno, y aparte de ser barato, es algo que suele gustar a todo el mundo. Ningún problema con equivocarse de talla o de color. O el chasco del "ya lo tengo".


La receta de hoy sale de una de esas novelas policiacas que tanto me divierten: los misterios culinarios. Esta serie, bien escrita, con gracia e ingenio, cuyos misterios son interesantes hasta la última página y cuyas recetas salen siempre bien, tiene como protagonista a una propietaria de un negocio de catering, que se gana la vida cocinando y entre bizcocho y bizcocho ejerce como sabueso aficionado. Está escrita por Diane Mott Davidson, y os la recomiendo, pasaréis horas muy agradables y disfrutaréis de recetas suculentas. Y que vivan los misterios recién sacados del horno.

La receta de este bizcocho se parece mucho a la de las galletas de jengibre, pero la textura es completamente diferente. Personalmente, me gusta mucho más que las galletas, el perfume del jengibre fresco es mil veces más aromático.


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Cake jubiloso de jengibre (y sus muffins derivados)
(Receta del libro "Sweet revenge", de Diane Mott Davidson)


Ingredientes
(para unos 20 muffins y un cake, osea, una brutalidad. Si utilizáis la mitad de todas las cantidades os dará para 2 cakes hermosotes):

(Para convertir todas las cantidades a cantidades "europeas", pinchad aquí.)

- 4 2/3 tazas de harina (yo he utilizado integral)
- 2 cucharaditas (de las de té, un poco más grandes que las de café españolas) de bicarbonato
- 2 cucharaditas de jengibre en polvo
- 1/2 cucharadita de canela molida
- 1/4 de cucharadita de nuez moscada (aún mejor recién rallada)
- 1/8 de cucharadita (si no tenéis medidor de cucharadas, no os volváis locos y echad una puntita de cucharadita de café) de clavo molido
- 1/4 de cucharadita de sal
- 1/2 cucharadita de pimienta negra (mejor recién molida)
- 2 tazas de mantequilla (yo he utilizado margarina no hidrogenada, normalmente prefiero usar aceite de girasol, más natural, pero como era la primera vez que probaba esta receta, no he querido arriesgarme a que la masa salga demasiado líquida)
- 2 tazas de melaza (como sé que para algunos de vosotros es difícil de encontrar, podéis sustituirla por miel, pero os recomiendo disminuir la cantidad de azúcar, o el cake resultará demasiado dulce. Sin embargo, la melaza le da un color y un sabor tostado muy agradables. Es un poco como la diferencia entre la cerveza negra y la rubia.)
- 2 huevos grandes
- 2 tazas de azúcar (yo he utilizado cassonade, un azúcar moreno no muy oscuro, ambarino)
- 1 1/2 taza de agua mineral (!) (os juro que la receta lo dice, yo la he seguido escrupulosamente, pero francamente, no creo que haya mucha diferencia con la de grifo...)
- 1 1/3 taza de crema agria (o yogur natural no azucarado)
- 1 cucharadita de jengibre fresco rallado
- 3 cucharadas soperas de zumo de naranja
- jengibre confitado para decorar (opcional)

Precalentar el horno a 180 grados (centígrados, no os pongais nerviosos). Tamizar juntos los ingredientes en polvo (salvo el azúcar): la harina, el bicarbonato, la sal, las especias. Fundir la mantequilla en el microondas junto con la melaza o la miel. Intentar no reducirlas a líquido, al revolverlas deberían ser más bien una crema suave. Dejar enfriar.

Batir bien en un bol grande o ensaladera los huevos con el azúcar, hasta que estén cremosos y casi blancos. Añadir la mezcla de mantequilla y mezclar, pero no mucho tiempo, sólo hasta que esté bien incorporada. Mezclar con la harina y las especias, pero no batir demasiado la masa, sólo lo necesario. Echar en la mezcla el agua hirviendo, la crema agria, el jengibre rallado y el zumo de naranja, y batir hasta incorporarlos.

Engrasar los moldes y llenarlos con la masa. El tiempo de horneado depende mucho del tamaño de los moldes: en mi horno de convección, los muffins han tardado unos 27 minutos, y el cake 65.

Para aseguraros de que están bien hechos, el truco clásico de pinchar el centro con un palillo y apagar el horno si sale limpio funciona.

Si tenéis tiempo, un glaseado con queso Philadelphia y naranja le va muy bien, en mi caso con helado de vainilla vamos que ardemos. Tras haberlo probado, me ha encantado, el resultado es especiado, ligeramente picante y con sabor a tostado. Sabe a invierno. A contemplar nevadas junto a la ventana. Fantástico acompañado de un chai.

Cuando los muffins se ha enfriado por completo, se congelan estupendamente y esperan con paciencia el momento de ser envueltos en cajas como regalo de Navidad.

11 comentarios:

Begoña dijo...

Una recdeta buenísima, pero me ha gustado más la colección de libros. Increíbles!!!
Un saludo, Begoña

Lupe dijo...

Bueno, con tu permiso consideraré que este post es mi primer regalo de navidad. Novelas de crímenes y queque de jengibre... Se me hace la boca agua como si fuera un dibujo animado, y eso que estoy resacada y que aquí aún no han dado las ocho de la mañana.

Adormidera dijo...

Una curiosidad, niña.
Me ha sorprendido lo de congelar las magdalenas para luego regalar.
Yo me vuelvo loca en el último momento con el horno, la freidora, el azúcar y la canela espolvoreados hasta debajo de la cama, el papel, las cintas, las piñas o el musgo o las hojas que decida ese día.
Me ayudaría mucho eso que cuentas de sacar del congelador y regalar.
¿Te queda tiempo para contame si igual podría hacer con el cake, o con cualquier otro?

Yo hago así con las planchas de bizcocho para los brazos gitanos, que esos y a están convenientemente dormidos, y la verdad queda muy bien.

Me podré atrever con cualquier bizcocho? Si llevara glasa, se la pondría el último momento antes de envolver, verdad?

Ay, cuánta duda y sin decirte el rico aspecto de esos dulces y las fotos y el rojo que me priva.

Marona dijo...

Primero, mira tú por donde que al final me voy a aficionar a las novelas policíacas... si hay papeo de por medio, yo me aficiona a lo que sea, jejejeje.
Después, ya no voy a tener envidia de tus teteras nunca más porque ayer un elfo de Santa me dejó una PRECIOSA, hale, hale :P. Bueno, vale, a lo mejor aún te tengo un poco de envidia por esta roja tan bonita que combina tan bien con el mantelito sueco ;)
Y por último, para Adormidera, yo congelo todos los bizcochos y muffins y quedan divinos de la muerte. Eso sí, sin glaseado.
¡Un abrazo!

Leni dijo...

Encontrar tu blog en la época del año más tentadora en cuestiones manduquiles... empieza a preocuparme...


Me la he copiado para este fin de semana... y otra de las cookies crujientes de corn flakes espachurrados con el rodillo de masa, pues también... ( voy leyendo por el mes de agosto, comentarios incluidos... me ha dado fuerte ).


Gracias por las recetas y las risas...


Un saludo a tod@s...

CRIS dijo...

ardo en deseos de hacer el cake jubiloso, gracias por la recomendacion literaria, creo que merece una visita a la libreria a por provisiones.
Un beso

La cuina vermella dijo...

Esto es un escandalo. Benditos libros y pasteles... me da un poco de verguenza confesar que soy 'virgen' con esto del jengibre... a ver si me animo con tu cake.
petons.

María dijo...

Esta receta la hago este fin de semana. ¡Con lo que me gusta el jengibre! Y encima acompañado de una buena novela... Lo mejor para pasar un domingo lluvioso.

Arantza dijo...

Begoña: Y muy entretenidos, los libros. Acabo de terminar el libro del que saqué la receta, y aunque creía haber descubierto al asesino... ¡pues no!

Lupe: joooo, mira que me abrumassss... por cierto, para las nauseas resacosas -entre otras- parece que el jengibre va muy bien, sobre todo el fresco. Me lo dijo una colega que se pasó la mitad del embarazo "arrojando" el desayuno, hasta que empezó a masticar trocitos frescos de jengibre. Parece que también resulta tomarse un Bloody Mary a las ocho de la mañana... argh.

Adormidera: pues como te dice Marona, no tiene misterio: horneas el cake y los muffins, dejas que se enfríen por completo, los metes en una bolsa hermética, y a congelar. Eso sí, para descongelar, por una vez creo que resulta mejor el microondas. Si los dejas descongelar al natural, se quedan demasiado mojadurrios. El micro (vigilando bien el tiempo, ¿eh?) seca ese exceso de humedad, y se quedan como recién hechos. Yo creo que resulta con cualquier bizcocho (sin glasa). Prueba, que con toda la peña que tienes para cenar, todo trabajo adelantado será bien recibido :-)

Marona: ya veo que hay suertudas que reciben regalos por adelantado... esa tetera hay que enseñarla, que yo las colecciono y me encantan. La roja era una tetera de metal esmaltado, como de cámping, de rancho, vaya, (supuestamente se puede poner encima de una fogata) pero me gustó tanto que la luzco en Navidad.

Leni; gracias a tí, mujer, si no me leyera nadie faltaría motivación para seguir con el blog... ya me contarás qué tal tus experimentos pasteleros.

Cris: estas novelas sin pretensiones son perfectas para leer en vacaciones. ¡Y dan muchas ganas de cocinar!

Cuina: éste es el cake perfecto para iniciarse al jengibre. Delicioso, y fácil de hacer.

María: y el olor que dejará en toda la casa... mmmm.

Arantza dijo...

... por cierto, puntualizando la respuesta para Lupe... el bloody mary resulta para la resaca, no para el embarazo. Yo especifico, por si acaso.

Arantza dijo...

... que hay por ahí gente muy bruta.