viernes, 30 de mayo de 2008

Têtes de violon / Fiddleheads

Como explica tan bien una amiga que también vive en una ciudad al norte, una vez terminado el invierno, empiezan a llegar al mercado los productos de temporada y, como la primavera es corta en Quebec (dentro de poco vamos a zambullirnos en pleno verano sin apenas darnos cuenta), hay que aprovechar si se quiere probarlos.

Uno de esos productos que yo no conocía y que me maravilló cuando llegué aquí, son los brotes de helecho, o "cabezas de violín" (fiddleheads). El por qué del nombre es bastante evidente, y forma parte de la magia de esta verdura.


No todos los helechos son comestibles, así que os aconsejo consultar un buen manual de botánica antes de lanzaros a probarlos. Incluso esta especie, tradicionamente comestible en Quebec, es tóxica si no se cuece el tiempo suficiente (puede provocar un dolor de cabeza fenomenal). Yo los preparo al vapor, servidos calientes con una simple vinagreta de vinagre de Módena, aceite de oliva y tomates secos picados.

Acompañan muy bien a un "pavé de saumon" al horno con puré de limones confitados.

Hay algo de magia en esto de comer helechos, ¿no? Suena a bosque, a silvestre, a comida de elfo. (Mmm, quizás tenga algo que ver con la desmesura de mis orejas...)

13 comentarios:

Lía dijo...

Helechos! mira, eso si que no lo había visto nunca...y a qué saben? Claro que lo del puré de limones confitados tampoco suena nada mal aunque es totalmente nuevo para mí. Quizás debería ir a escribir una tesina gastronómica a tu casa porque hay que ver lo que estoy aprendiendo ;)

Marona dijo...

Halaaaa... ¡helechos! Eso me suena a cosa prehistórica, cuando había dinosaurios por todas partes. Que bueno, es como un viaje en el tiempo. ¿y dices que sólo los toman allí en tu pueblo? Pues habrá que ir pensando en una excursioncilla... ;)
Besos.

Noema dijo...

¿¿¿¡¡¡Helechos!!!??? Y yo que pensaba que los alemanes eran *raros*, jaja. Jope, cuando se lo diga a mi madre, con todos los que tenemos por el monte. ¡Qué fascinante! ¿A qué saben? ¿Qué textura tienen?

Vega dijo...

Arantza, te he abonado al Meme Maléfico en http://vegha.blogspot.com/2008/05/el-meme-malfico.html. Se sienteeee!

Un abrazo.

Arantza dijo...

Lía: lo de los limones confitados es muy típico de certas cocinas árabes. Yo lo aprendí de amigos de Marruecos, hacerlos tú misma es muy fácil (requiere tiempo de reposo, eso sí) pero en cualquier tienda de productos marroquíes o libaneses los venden: son limones en conserva, normalmente en salazón, y son maravillosos para hacerse un tajine, un guisadito de prácticamente cualquier carne, pescado al horno...etc.

Marona: con lo que eres tú, ya te veo triscando por el campo y recogiéndolos :-). Cuidadito, eh? Y sí parece que son típicos de por aquí, era una costumbre amerindia, y es ellos eran muy apañaditos, se las arreglaban con lo que encontraban por el bosque.

Noema: insisto, no TODOS son comestibles (no quiero ser la responsable de envenenamientos varios:-)La textura es muy delicada, como cremosa, recuerda a la de los espárragos, pero menos fibrosa. El sabor es ligeramente amargo. Lo más parecido sería un cruce entre los espárragos trigueros y los guisantes.

Vega: euh, gracias (?) Voy a ver de qué se trata, el adjetivo "maléfico" impone un poco.

Ander dijo...

Halaaaa, ¡qué buena pinta tienen los helechos! Realmente tienen que saber un poco a bosque (qué bonito lo de "comida de elfo" como tú dices), quizás un poco como los espárragos silvestres, recién cogidos. Me ha hecho pensar en un cuento tradicional chino, "Los recogedores de helechos" (Cai Wei), que trata de dos hermanos muy piadosos que por negarse a comer los cereales del rey Wu de Zhou, que fue a la guerra sin respetar el luto por la muerte de su padre, decidieron vivir en el monte, apartados del mundo, y alimentarse a base de helechos (y aquí hay que entender los helechos como alimento de animales).

Arantza dijo...

Ander: qué bonito, el cuento. Menos mal que pasas por aquí de vez en cuando y le das un toque cultural a esto... ;-)
Me gustaría poder mandarte algunos brotes, pero son bastante delicados, no creo que resistieran la travesía del atlántico. Nada, que tendrás que venir a verme...

Sara dijo...

Me gusta la verdura, en todas sus formas y sabores, así que pagaría mucho para comer estas "têtes de violon". Y por cierto... quiero más detalles de la pavê du saumon....

Arantza dijo...

Sara: ese nombre en francés no es mas que una forma elegante de decir "adoquín de salmón" :-). Son lomos de salmón que he marinado durante una mañana en una especie de pesto hecho con los limones confitados que explicaba a Lía. Picas los limones en el robot, con un hilo de aceite de oliva, y en vez de albahaca, que es lo que suele llevar el pesto, eché cilantro fresco, un poco de ajo, y ya está. Se untan los lomos de salmón, y un par de horas después, al horno en un papillote de papel de aluminio. Fácil, sanote y muy rico. si no encuentras los limones confitados, me lo dices, e intento buscarte un enlace sobre cómo hacerlos tú misma.

con Ka dijo...

Salmón y helechos, qué combinación más extraña y primitiva.
Hacía años que ni oía hablar de los helechos, y hace poco descubrí algunos que crecen por aquí... por supuesto no pienso ponerlos en la sartén :D
Para mí el helecho, garoa es esa planta enorme que cubría el monte cuando yo era peque. (Yo soy de la época del txirimiri, imagínate)

Arantza dijo...

Ka: algo me dice que somos de la misma época... y de la misma región... o muy cerca ;-) Digamos que mi primera licenciatura la hice escribiendo los trabajos a máquina... Olivetti.

Andrea y Pierre dijo...

Acabo de llegar a tu blog y no se ni como: me gusta mucho y me dan ganas de comer esas têtes de violon...
no he comido nunca!

te mando un abrazo y hasta prontito!

andrea

Arantza dijo...

Andrea: bienvenida a la cocina. Pásate por aquí cuando quieras. Je, he visto vuestro blog y veo que las dos emigramos tras tropezarnos con un francófono... y las dos tuvimos que cruzar el charco para hacerlo. En sentidos inversos. Qué gracia, la vida, cómo nos zarandea (si nos dejamos).