jueves, 22 de mayo de 2008

Le printemps à Montréal

Cuando leo artículos o posts sobre la astenia primaveral, y sin querer menospreciar sus efectos en las personas que parecen sufrir con la llegada de la primavera, me da así como una cierta risa tonta. Y ganas de recetarles un buen invierno quebequés, porque tras seis meses bajo cero, cuando por fin vuelven la vegetación y las temperaturas positivas, aquí no hay tiempo para la astenia, sólo para la euforia.
Montreal ya está en plena efervescencia primaveral : es el festival de la canilla blanca.
Todas las mujeres nos apresuramos a lucir (en mi caso más bien airear discretamente) las piernas al sol. Las mencionadas piernas, tras una apresurada depilación, son expuestas sin complejos, con ese tinte que va del verdiazulado al rosa teutónico, pasando por el blanco luminoso.
Festival de la canne blanche!



Como no he querido sacar fotos de las patuelas femeninas, por aquello del respeto de la vida privada -que aquí se toma muy en serio-, y por no exponerme a un bolsazo con una imitación de Prada en pleno rostro, he sacado una fotito de la avenida McGill en flor.
Acto seguido, me he ido trotando hasta la boca de metro más próxima, invadida de esa alegría irracional que provocan el sol de mayo y los pétalos que revuelan al viento.

11 comentarios:

Bea dijo...

A mí lo de la astenia primaveral me da todas las estaciones... y se soluciona fácilmente con unos "chutes" diarios de jaleaa real, o gingseng ( bueno él último menos) que me pone loca..... y lo de la canilla blanca, jajajaja, yo viviendo en Tenerife,,, y encima en el Sur... tengo las canillas color "blanco nuclear", jajajaj, las cremas hidratantes de color para las "patas" son una maravilla!!!!

Un beso

Bea

Lía dijo...

Pues sí, yo este año estoy asténica perdida y aunque no envidio los seis meses de invierno polar que tienes (con un par me conformaba) daría lo que fuera por que se notaran los cambios de estación en estas tierras...cada vez uso menos abrigos y al final voy todo el año prácticamente con lo mismo...y eso no es bueno para una tejedora que le encanta la lana 100% ;D

Lilith dijo...

Jaja, cuanta verdad! El primer dia que por estas tierras salio el sol, lo recuerdo perfectamente, iba yo en el tranvia. Y al notar los rayos de sol suavemente calentandome, inmediatamente se me puso una sonrisa en la cara que no me ganaba ni el adolescente mas enamorado sobre la faz de la tierra,jeje. Y sobre el color de mis piernas.. tambien me he apuntado a la moda "blanco nuclear" porque yo lo valgo!! Bea, creo que voy a seguir tu consejo y probar una de esas cremas que dices. Bsitos!

sumire dijo...

El primer combate de esta primavera lo he pasado gracias a un complemento con ginseng que me ha venido fenomenal, tenia energia para mi y para otra.

Ah y veo vuestras canillas blancas y subo a unas con cañones (como las mias):D

Sara dijo...

Yo soy una asténica feliz (ya no me dá para estar decaída de ánimos, solo tengo un ligero problema de alteraciones del sueño: sisi, no veo ni la hora de acostarme (estoy hiperactiva por la notte) ni la de levantarme (ni las gruas Aldaiturriaga pueden conmigo por las matina).

Eso sí: llevo una alegría total a la que sale un poco el sol.

Eso también: ya sabes como somos los mediterráneos, al poco de solecito, a tostarnos al sol... bueno, yo no, y por eso no enseño las canillas (no tengo buebos): son las más blancas de toda Barcelona.

NuclearWhitewoman

Arantza dijo...

Bea, Lilith y Sumire: patas blancas, bueno. ¿Y qué? Recordad los melanomas. Aquí el tono de piel que se descubre al sol va desde el blanco fluorescente al azul cielo. Y a nadie le importa. Es más, todo el mundo se unta de protectores solares factor 45. Eso de "freírse" al sol es cosa de los 80, y los bronceados estilo "cuero curtido" personalmente, me dan grima. Y las arrugas que te dejan de propina al de unos años...

Lía: te recomiendo mudarte por estas latitudes, sería el paraíso para una adicta al tejido ;-) En cuanto a la astenia, a mí me da en noviembre, cuando los días aquí son muy cortos, y la soluciono haciendo ejercicio (bueno también me echo al gaznate dos o tres tazas de café cada mañana, aunque eso es menos recomendable. Pero ayuda).Pero en serio, el deporte es lo que más energía me da.

Sumire: ¡Ese chi! (Broma de tai chi ;-) Con todo lo que lo entrenas, yo pensaba que ya sabrías levitar, y que los bajones de energía serían algo desconocido para tí :-)

Lilith: tú debes vivir en un sitio con invierno... bienvenida.

Arantza dijo...

Sara: ay, cómo te entiendo... yo he necesitado nueve años para acstumbrarme al horario nórdico... pero ahora estoy contenta, porque tiene su lógica: al estar mucho más al norte, en primavera-verano amanece a las cinco (y aquí las persianas NO existen), y se hace de noche hacia las nueve... tenemos unas dos horas de diferencia solar con España. Así que adaptándome al horario, aprovecho más las horas de luz. Ahora me despierto sin despertador a las siete y media de la mañana... los sábados. Están locos estos romanos. :-)

Maria Fernanda dijo...

¡Qué bonitas fotos! Aqui seguimos esperando que haga un poco más de calorcito para ver las flores. Pero las canillas ya se ven. La verdad yo no tengo ese problema, aunque sí me pongo de un amarillo ceniza durante el invierno.

Creo que me están convenciendo con lo del ginseg y la jalea real!

Arantza dijo...

María: estas fotos tienen un par de días, hoy está lloviendo, y el viento ha acabado con todas las flores.Pero el fin de semana llega el calor!
En cuanto al color, tú tienes la suerte de tener un bonito bronceado permanente ;-) (tienes que ponerte la blusa blanca ésa que te queda tan biennnnn...)

Ana dijo...

Lo del bolsazo me ha hecho gracia, el despertar primaveral de la avenida encantador. Si la primavera te pone un poco tontita visita www.infoagel.com. Tienen unas vitaminas que son una maravilla, doy fe de ello. Si quieres más información me la pides.
Un beso.
Ana

Arantza dijo...

Ana: pues gracias, pero a mí la primavera me da energía más que otra cosa ;-)