sábado, 26 de abril de 2008

Revuelto de setas, pues

De mi padre he heredado la hiperactividad, las orejas como puertas abiertas, la boca jugosona (al menos, nunca necesitaré colágeno), la pasión por la lectura y la cocina, una inexplicable habilidad para no matar las plantas, la mala leche, la seguridad para hablar en público, la mala leche (es que tengo mucha, de verdad) y el gusto por las setas, entre otras cosas. Recuerdo que él tenía libros para reconocerlas, y que salíamos en expediciones de micólogo aficionado, con cesta y bastón.
Ahora mismo las setas aún no han tenido tiempo de brotar, y cuando lo hagan, no osaré tocar ni una en los parques naturales salvajes del salvaje Quebec, a riesgo de tener que vérmelas con un amable - y nada salvaje- guardabosques. Así que las compro en el super, donde hay una variedad bastante simpaticona.
He intentado buscaros la traducción de estas pleurottes (oyster mushroom en inglés), y he encontrado la palabra "gírgola", que no había visto en mi vida. Pero los nombres latino (pleurotus ostreatus) e inglés corresponden muy bien a la forma como de ostra de estas setas. No son perretxikos ;-), pero están también muy buenas.


Como almuerzo rapidito, parte de mis raíces vascas, me encanta un revuelto de ajo y setas -y no de "hongos", por diosss, cómo me exaspera esa moda de bautizar a los platos de toda la vida con un toquecito pedante y cobrarlos al doble de precio, además, la palabra "hongos" tiene ese poder de evocarme la psoriasis, la candidiasis, esas cosas nada suculentas-.
Si hubiera tenido unos ajetes, desconocidos por estos lares, hubiera sido el no va más. Unas amigas quebequesas, intrépidas agricultoras orgánicas que se dedican a vender ajo, me guardaron -por petición especial- unos brotes de los primeros ajos, para hacer el experimento de los ajetes. Desgraciadamente, los congelaron, la textura quedó tan aguada que no he podido usarlos para revuelto. Este año voy a intentar explicarme mejor en mis encargos, o son capaces de guardarme unos brotes de tulipanes (quién sabe, a lo mejor están buenos...).



Cuando me siento a comer este revueltito, me sale la txapela* mental que creía haber dejado tan lejos, lo saboreo como con un fondo de trikitrixa** involuntaria...
(Nota aclaratoria para los amigos "de este lado" :
* la txapela es la típica boina vasca
** La trikitrixa es un tipo de música muy popular en medios rurales en el País Vasco, normalmente se toca con una pandereta y un acordeón)
(...Y a los vascorros que me estén leyendo, pues que sé que os vais a chotear de mis explicaciones folclóricas.
Que ya nos conocemos.)

9 comentarios:

ander dijo...

¡"Gírgola"! ¡Eso es una palabra catalana! En buen castellano sería "seta de cardo", creo.

Arantza dijo...

Ander: acabas de ser nombrado desfacedor de entuertos y aclarador de dudas oficial de este blog :-)Creo que cuando esté atascada en una traducción, voy a pedirte auxilio... ;-) Por cierto, tu nombre suena muy vascote. Eres un "euskotxiko", o tienes raíces catalanas?

ander dijo...

Un poco de ambos. Soy de Barcelona como mi padre, y mi madre es de Donosti. Creo que me viene de ella la afición por la comida bien hecha. Tienes suerte porque apenas sé nombres de setas en castellano: la mayoría de ellas las conozco en catalán (Cataluña es también una tierra setera) y algunas en euskera, de oírselas a mi madre (como gibelurdiña, ziza ori...).

con Ka dijo...

Yo no tengo mucha idea de micología, pero también me sonaba mejor el revuelto de 'setas' que el de 'hongos' ;)
Me ha hecho mucha gracia tu post, en el fondo todos llevamos una txapela pequeñita en el bolsillo, aunque no la saquemos muy a menudo (al menos en mi caso, la saco cuando se habla de comida...)
Sobre lo de los ajetes, chica, planta unos dientes de ajo en una maceta y espera, pues.

sumire dijo...

A ver a verrrrr...
1º noooo no tienes tanta mala leche, solo un poquito, la dosis justa pa dar un par de capones.

Estoy con Ander, eso es una seta de cardo en toda regla, un poco sosonas, pero estan bien..

Arantza dijo...

Con Ka: ya, aunque yo sea una no nacionalista declarada, si es que la txapela me brota cuando cocino. Cuando vi en tu blog el cocidito de garbanzos, comprendí perfectamente la emoción que provoca ese tipo de plato cuando llevas tiempo lejos de España. La de cocidos que me he hecho yo aquí y que me han producido un picoteo de emoción en el rabillo del ojo...
En cuanto a lo deplantar ajos, lo había pensado, pero mis gatos tienen una cierta tendencia al vegetarianismo, así que tengo que tener cuidado con lo que planto, porque como les mole el sabor, no sobrevive. Hubo una época en la que sólo tenía cactus, la llamé terapia de aversión".
Sumire: yo estas setas sólo las había comido recogidas con mi padre, hace muuuuuuchos años. Era tan pequeña que se me había olvidado el sabor. Y me gustan, son fresquitas, sutiles. Aquí se encuentran otras más contundentes, como las shitakee y las portobello, de las que ya hablaré cuando las cocine.

Montagne dijo...

Saludos:

Desde mi humilde condición de setero aficionado, os corregiré. Como supongo que el prestigio de mi comentario es más bien dudoso, lo apoyaré en esta definición encontrada por ahí:

"Pleurotus Ostreatus: Buen comestible, aunque no se puede comparar con la exquisita seta de cardo, Pleurotus eringii, con la cual se confunde a veces interesadamente, desde que la especie aquí tratada se cultiva y comercializa de forma intensiva."

"Sinónimos: Falsa seta de cardo, seta de ostra (así la conozco yo), Belarri landu (euskérica acepción de la que no tenía ni idea)."

Autrement, es costumbre llamar hongos a la familia de los Boletus(al menos, otros mentirosos compulsivos setófilos - perdón por la reiteración - que conozco lo hacen).

Algunas de mis preferidas (quizá porque son de las pocas que encuentro regularmente) son: Cantharellus lutescens (angula de monte),Tricholoma terreum (negrilla), el "pie azul" y el "pie violeta" y las pardillas (con cuidadín).

Siento esta diarrea verbal, este año no he ido ni un día al monte (la nena obliga) y tengo mono, estoy a la que salta.

Y recordad: Elvis está vivo.

Arantza dijo...

Wow, Montagne, amigo; no te conocía yo esta faceta de micólogo. Cuántas otras vidas paralelas tendrás, que me son aún desconocidas?
Tal y como ha quedado claro, de mi aita heredé sólo la afición por comerlas, pero no los conocimientos.
Estoy impresioná. :-)

La Evas dijo...

Esto de dejar comentarios a un post publicado hace más de un año tiene sus narices... Valga como excusa que me estoy leyendo tu blog en orden cronológico, y chica, una ha llegado tarde pero es aplicada ;)

Te iba a decir que esas son setas de ostra, pero como ya te lo han dicho me voy a callar... Lo que sí te voy a decir es que la psoriasis no es producto de ningún hongo, sino una enfermedad autoinmune... para mi desgracia :(

Desde Donosti con cariño, muxu bat.