sábado, 30 de mayo de 2009

"Bite-me-babe" Red Velvet Cupcakes / Cupcakes Sangrientos "Terciopelo rojo"


Si no fuera porque he pasado bastantes años estudiando y que provengo de una estirpe de grandes lectores, yo hubiera sido pasto fácil de las novelas Arlequín. Parece que he hecho las suficientes lecturas de clásicos y militado en suficientes movimientos feministas como para que, a pesar de haber intentado empezar una de esas novelas, me diera la risa floja en el primer párrafo y no pudiera seguir.

Ojo, léase esto sin ningún tipo de tono condescendiente, ya sabéis que para mí la lectura es lectura, y lejos de mi intención de buscar la arenilla en el ojo ajeno, cuando el mío está llenísimo de best-sellers baratuchos.


En cierta forma, pienso que esas novelas son a la lectura de literatura lo que el porno a la lectura de revistas: porno sentimental. Y es que, sin ánimo de generalizar ni de estereotipar, creo que muchas mujeres buscan en esas lecturas el solaz de un romanticismo -muchas veces inflado al helio- que nunca obtendrán en la vida real (afrontémoslo, chicas, tras vivir juntos varios años, tenemos suerte si no eructan mientras los besamos), de la misma manera que muchos hombres encuentran en el porno lo que nunca saborearán en el dormitorio (no, el gang bang no es la fantasía número uno en el ránking de muchas mujeres).

Con esto no quiero decir que los únicos consumidores de pornografía sean los hombres (no, chicos, no sois los únicos), ni los hombres insatisfechos, aunque la mayoría del porno aún está producido por y para hombres, y en consecuencia, empapado de un machismo agresivo que deja bastante fría a una buena parte de las señoras. Sin entrar en lo de la explotación-objetivación de la mujer y blablabla, pero no quiero enfriaros el orgasmo.

Hoy el post va de libros (y series) que hacen suspirar o estremecerse, o las dos cosas, y de pastelitos que hacen relamerse, aunque el orden de los factores no altera el producto.

La serie de novelas de misterio-fantásticas-románticas (todo un cruce de géneros, voto a bríos) de la que voy a hablaros hoy está escrita por Charlaine Harris, (autora que, a juzgar por su foto, parece haberlas escrito en bata de flores y rulos), y protagonizada por Sookie Stackhouse, camarera telépata (sí, lo sé, esto suena cada vez peor) con una mezcla muy sureña de chica ingenua, anticuada, sexy y un poco trash, especialmente en su afición por los pantalones cortos muy cortos y los vestidos muy escotados.

La combinación de historia policiaca e historia de vampiros (con su historia de amor y una buena pizca de erotismo hot-hot-hot bien dosificado y sin demasiados tapujos), ambientada en la húmeda y calurosa Louisiana, con unas gotas de caricatura de la América profunda (en este caso sobrepasa lo profundo, es casi subterránea) es algo irresistible. Y yo soy una fan sin remedio de cualquier historia con vampiros desde que leí "Drácula" a una edad muy temprana y debí de entenderlo todo mal, porque Mina me cayó muy gorda, Jonathan Harker me pareció un lelo y el pobre conde Drácula, tan solitario, me inspiraba simpatía.

Los quebequeses se sienten especialmente cercanos a este estado del sur de la unión, por haber compartido una historia común, y haber conservado el francés contra viento y marea. Louisiana y su cultura cajún, los ritos vudú, la cocina criolla, el carnaval de Nueva Orleans, el jazz, el blues de los pantanos, esos pantanos rebosantes de caimanes y de mosquitos y esos bares rebosantes de rednecks, esas cadenas de radio con pastores predicando como energúmenos el Juicio Final, esas chicas decentes con minifaldas indecentes y esas bellezas negras de piel brillante y músculos tensos, todo ello sirve de tela de fondo a la historia.

El bar en el que trabaja Sookie está situado en Bon Temps, agujero perdido en la Louisiana rural, en la época actual, en un mundo en el que los vampiros han "salido del ataúd" y luchan por obtener la igualdad de derechos de una forma sospechosamente similar a cómo los negros lucharon por la misma causa no hace tanto tiempo. Teóricamente ya no necesitan beber sangre humana porque los japoneses han inventado "True blood", una nueva "bebida inteligente" que viene a ser sangre sintética, y que parece colmar las necesidades nutricionales de los ciudadanos chupasangre.


Estas novelas han dado origen a una estupenda serie (acabo de zamparme la primera temporada de una sentada y quiero más) producida por HBO, responsable de series de gran calidad como "Los Soprano", "Six feet under" ("A dos metros bajo tierra" en España) y "Sex & the city". Esta serie con mucho sexo y mucho blues está protagonizada por Anna Paquin, actriz que encandiló a muchos cinéfilos en "El piano". Para los que no la conocen y me leen desde el otro lado del charco, creo que en España salió en diciembre pasado (si wiki no se equivoca), y en Alemania acaba de salir.

Las damas ( y algunos señores, claro) estarán encantadas de ver en pantalla al guapo e inquietante vampiro Bill y sus impecables modales sureños, y los caballeros no le harán ascos a la guapa y jovencita Paquin sorprendentemente teñida de rubia y esgrimiendo lipstick rosa chicle, muy pornolicious, en hot pants y vestidos minúsculos, entre vulgar y virginal, y a menudo, ambas cosas a un tiempo. Los y las lingüistas y traductores se mostrarán interesados por ambos, disimulándolo hábilmente viendo la serie en versión original (subtitulada en inglés, si no leéis no os váis a coscar de ná), por aquello de oír el encantador y cantarín acento sureño. Estamos lejos de los Cárpatos, chicos. Para muestra, un botón.

Por si no lo sabían, caballeros, las señoras leen historias románticas mayormente porque "les ponen". Aunque luego lo disfracen de "es-que-es-una-historia-de-amor-tan-bonita". Así que si algún lector anda buscando un regalito sin complicaciones para su compañera, éste (la serie de libros o su versión televisiva) es de esos regalos que "keeps on giving". Ella pasará un buen rato leyéndolo, y hay fuertes probabilidades de que los dos pasen un buen rato cuando pare de leerlo. Pero yo no garantizo nada, ni devuelvo el dinero.

Por cierto, la receta de los cupcakes, rojos y aterciopelados, con su ligero sabor a chocolate y su glaseado de queso que sólo pide ser lamido, aquí. Ahora id a daros una ducha fría. Picarones.

18 comentarios:

Dispersa dijo...

Jajajajajaja, parece que la primavera por fin ha llegado a Montreal... está ud. muy revoltosa Madame!

Un besuco.

Noema dijo...

Esteeee... yo sólo venía a confirmar lo dicho (menos mal que tengo la excusa de la lingüista, jejeje, hasta en eso me has pillado).
Gracias por acordarte de tus lectores en Alemania, aunque parece que la serie esta ha salido en una cadena de esas de pago, a ver cuándo llega al resto. Six feet under, guau, otra de mis favoritas.

anta dijo...

No está bien. Ponerle a una el caramelo en la boca y al momento mandarle a darse una ducha fría.
Estamos enganchados a otra serie de HBO: The Wire. Buscaremos la que recomiendas.
Abrazos.
Esperanza.

Ander dijo...

Amiga, SOY SUPER FAN DE TRUE BLOOD, y Jesús y Gelen también. Nos vimos la primera temporada de un tirón y estamos esperando ansiosamente la segunda.

Ginebra dijo...

La serie no está mal pero tampoco me parece como para tirar cohetes, la verdad.

Ella dijo...

Yo tuve mi época de vampirofilia, en la que me leía y veía todo lo relacionado con los vampiros. Me gustó mucho el libro "Entrevista con el vampiro", de Anne Rice, y "Banquete de sangre" de Tom Holland me puso los pelos de punta. Creo que ha llegado el momento de retomar esa afición, porque este libro/serie tiene buena pinta.

Guru dijo...

Hola Arantza, llevo fisgando tu blog desde hace tiempo y ya era hora de seguirte oficialmente y dar la cara. O el perfil, que viene a ser lo mismo en esta interné de dios.

Y ahora, una frase original: tu blog me gusta muchísimo.

Un beso desde el sur de Gran Canaria.

Marta dijo...

Ahora que el calorcillo aprieta, nada mejor que porno, vampiros y buenas series. Me encanta leerte!!!

Cora dijo...

Hola Arantza, has leído a Anne Rice, La hora de las brujas (no es de vampiros, el título es medio obvio, no?)pero está buena. Y Six feet under es lo mas.
Besos.

Iris dijo...

en España ya hemos podido ver la primera temporada en el Plus y la segunda está al caer en Estados Unidos así que supongo que no faltará mucho más, a mí me gustó tanto que la recomendé con énfasis en el blog y hasta lo dije por la radio, con lo vergonzosa que yo soy!
probaré con las red velvet cupcakes y a ver qué tal va!

Arantza dijo...

Dispersa: la primavera ha llegado, sí... pero fría y lluviosa. Así que creo que no estoy especialmente "revoltosa", al menos no debido al cambio de estación... es más bien mi estado natural. Me temo.

Noema: aquí las series americanas llegan antes que a Europa, así que en Canadá ya se puede conseguir en DVD. Pero imagino que no tardará en salir allí también. En cuanto a confirmar lo dicho... ¿por quién? ¿Por mí, o por Dispersa, que piensa que estoy más hormonal que un adolescente en la sección guarra del videoclub? :-)


Esperanza: ahora echo un vistacillo para encontrar la serie que dices. Gracias por la sugerencia. Un saludo.

Ander: ji, ji, veo que hasta en la distancia J., y yo seguimos teniendo gustos comunes. Y tú no podías ser menos ;-). Definitivamente, tenéis que venir a visitarme. Aunque sólo sea para ver juntos la segunda temporada. Y comer pastelitos :-).

Gin: ay, es que no a todos nos hacen tirar cohetes las mismas cosas, guapetona. Y recuerda que en este blog doy prioridad a las recomendaciones "trash" (aunque yo prefiero decir cultura popular), ya sabes, cómo desaprender cómo se deshacen las cosas. Como le he explicado ya a una amiga, yo crecí atiborrándome de tebeos de Marvel y de novelas de R. L. Stevenson y Salgari y otros clásicos a un tiempo. Y de tele. Ecléctico en el caso de mis cimientos culturales es un eufemismo. Psicótico los describe mejor. Para forjarte una cultura con C mayúscula tendrás que leer otras cosas. Y por terminar con una nota positiva (y de paso obtener algunas recomendaciones tuyas que poder denigrar :-) o apreciar), podrías decirnos no sólo lo que NO te hace tirar cohetes, sino lo que SI te hace tirarlos. En fin, es una sugerencia. :-)

Ella y Cora: tampoco es que sea una fanática vampirófila, a mí casi todo me da por oleadas, desde el tejido a la pastelería. He leído un par de libros de Anne Rice, pero tengo que decir que, aunque entretenidos, no me entusiasmaron. Quizá es porque ella aborda el tema de forma más seria, solemne y dramática, insistiendo mucho sobre la parte trágica del "pobre vampiro condenado a vagar por toda la eternidad". Sus vampiros se toman todo demasiado en serio para mi gusto. Necesito un poco de humor, sobre todo mientras a mis familiares les siga dando por morirse y hasta que consiga terminar la maldita tesina. Pero no conocía Tom Holland, así que investigaré un poco. Gracias por las recomendaciones, chicas, me gusta mucho eso de intercambiar sugerencias.

Guru: pues gracias por animarte a comentar, bienvenida a la cocina hispanohablante más concurrida de Montreal, toma asiento y sírvete una tacita de té. O un cafecito. Aunque sea virtual, lo ofrezco sinceramente. Y vuelve, que estas charlas de cocina no serían posibles sin vosotras.

Marta: definitivamente, tengo que releerme con más detenimiento antes de publicar. Porque este post no era precisamente una apología del porno (ni tampoco una condenación). :-). Intentaba establecer un paralelismo entre esta serie de novelas, con su toque de erotismo y con bastante romanticismo, supuestamente lecturas de baja estofa y consumo rápido, y el consumo de porno. En fin, que si lees estos libros o ves la serie vas a pasar un buen rato. Quizá no te harán evolucionar como ser humano, pero te lo vas a pasar pipa. Pero me ha gustado tu entusiasmo. :-)

Arantza dijo...

Iris: corro a ver esa entrada de tu blog, para leer tu opinión. Esos cupcakes son muy fáciles y tiene una textura ligera y muy agradable. Ya me contarás.

Noema dijo...

Confirmo y suscribo lo dicho/escrito por ti en este post sobre las novelas porno-sentimental.

Sara dijo...

uhm... yo también adoro las historias de vampiros... y esas muffins rojillas... madre mia!!!

Me apunto la sugerencia de leer un poco de "True Blood" y de verlo otro poco.

Musus

Giputxi dijo...

Hablando de vampiros y de canadienses, el primer regalo que me hicieron mis cuñadas fue la serie completa de sexy-vampiros de Laurel K. Hamilton... No son gran cosa, pero entretienen y de vez en cuando aparece una idea interesante.

Besos, y que pase pronto la mala racha.

Arantza dijo...

Noema: ah. Gracias por la precisión. Ya me contarás si te han gustado las aventuras de Sookie, que sé que vas a leerlas :-).

Sara: pena que no estoy estudiando literatura comparada, porque una tesina sobre el mito erótico-festivo :-) de la figura del vampiro en la literatura tiene que ser una excusa estupenda para leerse estas cochinadas sin sentirse intelectualmente pecadora ;-). Pero todo el mundo sabe que pecar es mucho más entretenido.

Giputxi: gracias, y justamente me acaban de recomendar a la misma autora (no sabía que era canadiense) en "Goodreads" (¿lo conoces?: goodreads.com, es una comunidad virtual de lectores -en inglés-, está bien para encontrar sugerencias de lectura). Aunque me han dicho que ella se toma el tema "más en serio".

jesús jeleton dijo...

Hola Arantza escribo desde el futuro como siempre :)

Si eres muy fan te hago saber que en la tienda online de HBO venden una camiseta de mesera del Merlotte's.

No sé si funcionará este link:
http://store.hbo.com/detail.php?p=95232&v=hbo_best-sellers

Geln ya la tiene pedida a una amiga de Filadelfia.

Arantza dijo...

Jesús: ya sabes que siempre es un placer saber de tí, desde el futuro o desde el pasado ;-). Lo primero que pensé al ver el sitio de HBO fue justamente eso, que tenían que vender esas camisetas. A lo que sí que no me animo es a los mini-shorts, y es que aunque conserve lo mejor posible este cuerpo serrano, una no tiene los muslos de Sookie. Cuando tengas un rato, mándame un correíto contándome cómo te va y cuándo vienes a visitarme (¿no hay becas para eso? ;-D). Un besazo.