miércoles, 21 de enero de 2009

Escultura inuk

Paseando por Quebec capital, se encuentran muchas galerías que exponen y venden arte inuk. Inuk es el singular de inuit, palabra que podría traducirse por "esquimales". El término "esquimal" ya no se utiliza en Canadá para referirse a este pueblo, porque no es el término que ellos utilizan normalmente para referirse a sí mismos. De hecho, la traducción de "esquimal", palabra que proviene de la lengua algonquina, es algo que los propios inuit consideran como despectivo, quiere decir "comedor de carne cruda".
El pueblo inuit vive en un territorio semi-independendiente del norte de Quebec, llamado Nunavut.
Los motivos de las esculturas inuit son eminentemente naturalistas: animales de la fauna del norte, (osos polares, morsas..., nanuk, el oso, suele aparecer bailando),


... madres llevando a sus bebés en la espalda de sus amauti o parkas tradicionales...

Inukshuk. Esta forma, que se asemeja a la de un hombre, es precisamente lo que quiere decir la palabra inukshuk. Estas figuras son utilizadas por los inuit como señalización de caza, para indicar un escondite de carne en la tundra, o bien como una especie de espantapájaros que atrae a los caribúes, detrás del cual se esconde el cazador.


Los materiales utilizados en este soberbio arte popular suelen ser los que se encuentran fácilmente en el gran norte: el marfil de los colmillos de las morsas, las astas de los caribúes, la esteatita, también llamada jabón de sastre, porque es una roca blanda que se utiliza para hacer las piedras con las que las modistas marcan la tela, y que puede ser pulida hasta alcanzar esa suavidad y ese brillo tan característicos de este tipo de escultura.

Para terminar esta entrada, y si los fríos invernales os dan ganas de adentraros más en esta cultura interesantísima y tan desconocida, unas cuantas sugerencias de cosas que he leído y visto:

- la sugerencia cinéfila: las películas "Atanarjuat", del director inuk Zacharias Kunuk, y "The snow walker", del canadiense Charles Martin Smith. La primera es mejor que la segunda (en mi opinión), quizá porque el punto de vista no es "blanco". Pero el que se anime a verla está avisado de que para disfrutarla es mejor tener un entrenamiento previo de aguerrido espectador de documentales antropológicos y de cine de autor.

- el clásico de la literatura quebequesa "Agaguk", de Yves Thériault.

- "L'île de Tayara" ("La isla de Tayara"), de Jean Désy. No parece existir una traducción en español. Escrito de forma simple y sobria, casi puede ser considerado como literatura juvenil (esto puede animar a los que quieren practicar un poco el francés, leyendo algo no muy complicado), pero la visión de Nunavut a través de los ojos de una adolescente que se instala allí con su padre permite formarse una imagen del norte diferente a la que nos dan los documentales.

- el extremadamente interesante libro del etnólogo Jean Malaurie, "Los últimos reyes de Thule", que habla de la vida de los inuit groenlandeses, una cultura muy similar a la de los inuit canadienses. Probablemente más fácil de encontrar en francés.

- si os apetece buena ficción policiaca, con interesante información sobre Groenlandia y remarcablemente bien escrita, la novela "La señorita Smila y su especial percepción de la nieve", del danés Peter Hoeg. También existe una adaptación cinematográfica. Para leer bien arrebujado bajo el edredón.

Sobre todo en estas latitudes.

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* NOTA (un añadido de última hora, que va bien con el tema ártico):

Esta semana he empezado a leer una novela de Dan Simmons: "El Terror". La estoy leyendo en inglés, pero veo que ya existe una traducción en español (y para los amigos de Quebec, acaba de salir en francés, a un precio bastante escandaloso).

A pesar de su título (que proviene del nombre de un barco), no es exactamente una novela de terror, sino una novela gótica. Está basada en un hecho histórico, la segunda expedición de John Franklin en 1845 al archipiélago ártico canadiense, en busca del paso del Noroeste. Ésta es una de esas veces en las que la realidad supera ampliamente a la ficción: la expedición de Franklin , que constaba de dos barcos, el Terror y el Erebus, quedó atrapada durante dos años en los hielos árticos (en busca de un paso que aún no existía, a falta de calentamiento global). Se cree que la tripulación murió de una mezcla de tuberculosis, inanición, envenenamiento por plomo y botulismo (a causa de las conservas que transportaban como víveres), escorbuto y, finalmente, canibalismo (esta hipótesis ha sido formulada tras encontrar y examinar los esqueletos de la tripulación), motivado probablemente por las horribles condiciones en las que subsistieron los marinos.

Como veis, Dan Simmons no necesitaba añadir mucha ficción a la historia para que resultara aterradora. El tema no es de una alegría terrible, pero siempre me han fascinado las historias de expediciones árticas. Acabo de empezar a leerla, así que aún no me he formado una opinión, pero el tiempo aquí es perfecto para acompañar este libro.

En la barra de video os dejo (durante un par de días), un poco de música inuit: los juegos o cantos de garganta .

6 comentarios:

Lupe dijo...

Son preciosas, las focas, ¿verdad?

Anónimo dijo...

Interesante entrada, gracias!!! tengo mi franc´´es un poco-muy olvidado asi que me apunto tu sujerencia que lo último que lei en esa lengua han sido los comics de Asterix (si, que pasa molan y son facilitos, te lo zampas de tiron sin diccionario), Un long dimanche de fiançailles (que me costo un puñao...ademas es tan triste...) y la traduccion simultanea a mi chico de Le petit Nicolas (que me encantan!!, lo sé soy pelin infantil) asi que no me vendrá mal ampliar horizontes.
Un beso guapetona
Maite
PD.- Tu opción de hago muchos dulces en casa y así no como otras guarradas y no engordo a mi no me funciona. la vida media de un bizcocho recien horneado en mi casa el proporcional al tiempo que tarda en enfriar.

CRIS dijo...

Muy,muy interesante Arantza, especialmente la pequeña bibliografía del final, una joya.Me encanta esa miscelánea de temas de tu blog que nos permite día a día conocer más Quebec.
Un beso

liuia drusilla dijo...

Fascinante su cultura y precioso todo lo que se ve en las fotos. Gracias por currarte toda la lista de recursos, qué apañada eres, mujer :).

Pedro dijo...

Me ha gustado la entrada de hoy, así que no te haré rabiar con el tiempo que se disfruta en Mallorca.
Y como hace frío, te invito a un plato de sopa en mi blog. ¡Rica,rica,rica...!
Un besote.

Arantza dijo...

Lupe: Todos los animales que esculpen los artistas inuit me parecen preciosos, alegres, llenos de dignidad... y con las focas, me identifico mucho :-)

Maite: A ver, puntualicemos: las lecturas destinadas a niños (y eso de "destinadas" es muy discutible, habría que preguntar al autor cuál era su intención) no son forzosamente lecturas infantiles. A mí Astérix me ha acompañado toda mi infancia, y cuando empecé a aprender francés al llegar a Quebec, los releí todos, y pasé grandes momentos (adultos). Idem con "Le petit Nicolas". Lo que es bueno, es bueno a cualquier edad. Así que lee sin complejos, y disfrútalo. Lo mismo va por los postres :-).

Cris: Pues gracias. Si alguna vez te animas a leer alguna de las cosas que sugiero, cuéntame qué te ha parecido. Me gusta tener feedback.

Liuia: un placer, me encanta atorrar a los amigos con recomendaciones, y ahora encima me agradecéis que lo haga. Pues estupendo.

Pedro: Vista, la sopita. Yo me estoy currando otra, ahora mismo. Y es que aquí la sopita es justa y necesaria. Saludos.