viernes, 21 de noviembre de 2008

Al fin, mi príncipe


Republicana impenitente, el único príncipe al que echo de menos es al de las galletas españolas rellenas de chocolate, que me han acompañado en tantas excursiones.
Este príncipe es turco. Y lo encontré gracias a Adonis.

Tanto leer literatura británica, tenía que acabar saliéndome un ramalazo monárquico...

6 comentarios:

Ivana dijo...

Me has hecho recordar los días de colonias, mientras caminabamos por lo montes y en la mochila siempre llevaba!!! ummm!!! lindos recuerdos!!
Besitos

CRIS dijo...

Las príncipe,ummhh,con el chocolate duro y frío en el medio.Mientras hacía los deberes, las mangaba de la despensa sin que nadie me viera.
He visto que en tu soberano post hablas de The Queen: a mí me gustó, sobretodo la parte que el rey le dice a la reina: "Good night cabbage", refiriéndose al peinado de la reina.
Un besín

JB dijo...

holaaa

aqui un adicto a las galletas monarquicas :-)
eso si, ultimamente, no se si soy yo o las galletas, pero el sabor no es el que era... algo habra cambiado, y me parece que no soy yo :-(((

v'sss

Pedro dijo...

¡Estoooo... que digo que me acaba de entrar el "mono" y me voy corriendo a comerme unas galletas que tengo, que están de vicio...!
¡Adioooooos...!

Noema dijo...

¡Hombre las Ülker! Aquí tienen el monopolio de galletas y dulces en los turcos.
Yo tengo la manía de mordisquear primero los bordes sin relleno (de pequeña los tiraba!) para disfrutar de lo bueno al final, el relleno! Ñam, ñam!

Arantza dijo...

Respuesta general, que es domingo, aún no he saltado dentro de la ducha y tengo la fatiga crónica de noviembre:
ya veo que aquí hay mucho treintañero :-) (tú lo eres en el alma, Pedro). Y espero que no hayan cambiado el sabor de las Príncipe, porque en la primera compra que haga cuando pueda ir por allí cae un paquete seguro... (Noema, sigo preocupada con lo de nuestro posible parentesco, yo me las comía igual...)