jueves, 14 de agosto de 2008

Oyez! Oyez! Bonnes gens! / Se hace sabeeer...


En el Quebec rural de hace un siglo aproximadamente, la figura del pregonero también existía. Se llamaba "crieur public", traducido literalmente, "gritador público", lo cual describe la profesión perfectamente. Empezaba su noticiero al grito de "Oyez, oyez, braves gens!" (¡Escuchad, escuchad, buenas gentes!").

Parece ser que en Canadá, Peter Cox, de Halifax, (35 años ejerciendo el oficio de pregonero) y Daniel Richer, alias "La Flèche", de Ottawa (27 años de experiencia) todavía realizan este trabajo a tiempo completo. Aún se les oye durante las festividades y otros acontecimientos, berreando las noticias y comadreos varios...

Aprovecho la introducción para contar (no gritar) las últimas noticias de esta cocina: la cocina montrealesa va a salir en ondas hercianas el miércoles, 20 de agosto, en Radio Euskadi (en castellano), a las 21:05 (hora española). Roge Blasco entrevistará a la perpetradora, perdón, autora, de estas modestas líneas en su programa "La casa de la palabra", programa que se emite de lunes a viernes, de 21:05 a 22:00. Si os apetece escuchar el muy interesante programa de Roge y mi voz nada melodiosa, podéis hacerlo en línea pinchando aquí (pinchad en el botón "Radio Euskadi Online").

Para los fieles admiradores que no podrán escuchar la radio a esas horas, pero que no quieren perderse el fastuoso evento (concretamente, unas tres personas: monsieur M., mi Santa Madre, y mi hermano, para poder reírse de mí), parece ser que este programa no se ofrece en podcast ni en la fonoteca de la emisora, pero intentaré obtener el fichero audio y colgarlo aquí.

Y como cuento con menos de una semana para aprender a hablar de forma inteligible... os dejo, que tengo que salir corriendo a mi curso de dicción :-)

miércoles, 13 de agosto de 2008

Sonata para teléfono en Do mayor nº 2, Opus 514 (bis)

Clic, clic, clac, clac, tip, tap, tip, tap (dedos presurosos sobre el teclado, escribiendo tesina que revolucionará el mundo de la lingüística, o, en su defecto, me procurará un título y un poco de paz mental).

¡¡¡BIRLUPBIRLUPBIRLUP!!! (Cómo echo de menos el antiguo -sigh- RRRRRIIIINNNNNGGG)

Miro la pantalla del teléfono. Llamada no identificada. Puede ser:

a) Mi santa madre, que quiere cantarme por teléfono la última habanera que está ensayando con la coral.

b) Monsieur M., que me llama para decirme que, aparte de un intelecto superior, tengo un cuerpo de diosa griega, que soy la luz de sus días y que ya me echa de menos (ya, y a las ranas les está creciendo pelo).

c) Nick Nolte, Harvey Keitel o Gerard Darmon, o los tres, qué demonios, (tengo gustos peculiares, lo sé) invitándome a cenar (y, ya puestos, declarándome una pasión devoradora).

d) Un jovial vendedor de telemárketing.

Con la vana esperanza de que la llamada corresponda a las posibilidades b) o c), descuelgo, con voz que pretende ser rauca y sexy, pero que me sale un poco como de matinal bebedora de cazalla:

- "Oui, allô?" Seguido de tremenda carraspera para evitar que mi interlocutor piense que me repongo de una traqueotomía.

- "Bonjour, Madame, ça va bien ce matin?" Dicharachero televendedor. Merde.

- "Ajjjjjjjem," Más carraspera. Abandono el tono ronroneante. -"Hmm, si, gracias, muy bien. ¿Y usted?"

Con osadía renovada, animado por mi respuesta civilizada: -"Muy, MUY bien, señora. Me llamo Silvain de XXX & Cía. y estoy muy contento de anunciarle esta mañana que usted es la afortunada ganadora de un privilegio especial, una oferta que no podrá rechazar---"

Interrumpiéndolo, con tono encantadísimo: -"¡Uy, qué bien! ¡Qué casualidad! ¡Mira que hay coincidencias curiosas! ¡No me diga que me llama para lo mismo para lo que estaba yo a punto de comunicar con usted! ¿Me dice usted que se llama Silvain?" Muertita de deleite.

Televendedor, perplejo y un poco menos entusiasta: -"Euh, sí, pero, ¿qué quiere usted decir con lo de que iba a comunicar conmi---"

Yo, cogiendo carrerilla, con entusiasmo digno de una capitana de cheerleaders: -"Silvain, soy representante de la compañía «Beauté en ligne», y tengo el honor de comunicarle que le hemos elegido como feliz ganador de una oferta especial para probar nuestros productos. Nuestra línea cosmética masculina está pensada para cubrir las necesidades de la piel viril, para hombres modernos y ocupados como usted, cuyo trabajo les exige mucho. Sólo por hablar ahora conmigo, y gracias a su puesto de televendedor, usted opta au-to-má-ti-ca-men-te a un descuento del diez por ciento... ¡sobre TODOS nuestros productos! ¿No es genial?" Gritito fervoroso.

Televendedor, ahora mucho menos jubiloso: -"Euh, señora, eeh, creo que hay un malentendido, el que le llamo soy yo, y quiero ofrecerle---"

Yo (perrrversa): -"Pre-ci-sa-men-te, mon ami Silvain, como el que me ha llamado es usted, no sólo va a obtener el diez por ciento de descuento, NOOO, sino que además, y porque me ha caído usted simpático, le voy a dar unas muestras de nuestra mascarilla exfoliante para hombre y, si me hace aquí y ahora un pedido de más de 50 dólares de nuestros productos de la línea masculina -fabricada sólo con los mejores ingredientes orgánicos-, le mando com-ple-ta-men-te GRATIS, gratis, me oye usted bien, un elegante neceser de caballero."

Televendedor (confuso, muy confuso, intentando ganar tiempo): -"...Eehm... "

Yo (forzando la nota un pelín): -"Si hace su pedido en los próximos cinco minutos, le mandamos el antifaz ocular antiinflamatorio"

Televendedor: -"..."

Yo: -"Perfecto para la resaca después de una noche loca". "Picarón."

Televendedor: -"..., ¿y, uh, tienen lociones after shave?"

Yo: -"¡Ah, que sí, amigo Silvain! ¡Las mejores, las más emolientes del mercado! ¡No encontrará usted nada igual! Entonces le pongo un after shave, la hidratante con filtro solar de día, la crema antiestrés de noche -porque le hace falta reposar la piel, querido Silvain- el antifaz y el distinguido neceser, ¡¡todo ello por el increíble precio de oferta-descubrimiento de nuestra marca, 120 dólares!!! Está usted de suerte. ¿Como prefiere la forma de pago?, (tecleando un poco en la tesina) ¿tarjeta de crédito o cheque?"

Televendedor (la voz monocorde, aturdido, no sabiendo muy bien por dónde le da el aire ): -" ... Cheque. Euh, ¿Lo escribo a nombre de quién?"
.......................................................

Al menos esta interrupción ha valido ciento veinte pavos.

lunes, 11 de agosto de 2008

Gâteau aux bleuets et à l'orange

Otra de esas cosas estupendas del verano en un país nórdico: lo que en España se llaman "frutas del bosque", en este caso las blueberrys o bleuets en francés, que creo que en España no existen -al menos yo no las conocía antes de venir aquí-.

La traducción de su nombre me ha causado todo un problema: en Francia las conocen por el nombre de myrtilles (arándanos), y en Québec por bleuets (acianos, según el diccionario), en español da como resultado dos traducciones diferentes. Con mi sagacidad lingüística habitual (por tirarme flores, que no quede), he descubierto que el bleuet en francés es también el nombre de una flor, en castellano el aciano, azulejo o centaurea, con la que no creo que puedan hacerse pasteles. Voilá la explicación.


Así que con arándanos -y con zumo y ralladura de naranja- preparé este pastel que rebosa mantequilla (me lancé a la versión porno-calórica, que ser muy prudente todo el tiempo no es bueno para el alma, aunque también podéis ser buenos chicos y prepararlo con un aceite vegetal de girasol o soja, menos colesteroloso y pecaminoso). Y ya puestas a pecar, lo serví con un chorrito de nata líquida. Mmmmhhh...
Ésta es la receta (en francés).
El resultado: esponjoso, húmedo, blandito, dulce pero no demasiado, gracias al contraste entre el sabor cítrico de la naranja y el dulzón de los arándanos. Pena que mis sobrinos estén tan lejos, les hubiera encantado.

viernes, 8 de agosto de 2008

Están locos, estos romanos (III)


En el amplio catálogo de señales de circulación típicas del país, ésta es una de las más clásicas... (y necesarias, un encontronazo en plena noche con un alce, y nunca sabrás quién ha atropellado a quién, el alce puede que muera como resultado del accidente, pero tu coche también).


Otra estimulante actividad turística que puede practicarse en cualquier parque natural canadiense.

miércoles, 6 de agosto de 2008

Melon d'eau



Otro símbolo del verano... la sandía. O melon d'eau, como la llaman los quebequeses (en Francia pastèque). Comida en el patio, contemplándose las sandalias.
En tardes como esta, es difícil de creer que en tres o cuatro meses la terraza será sepultada por la nieve.

lunes, 4 de agosto de 2008

Chez M & M

(NOTA: Por petición de M & M, he modificado esta entrada añadiendo una traducción rápida en francés después de cada párrafo en castellano. Las autoras de esta casa querían que sus amigos que no entienden español pudieran tener acceso a este post. Así que ahí va. )
(À la demande de M & M, chaque paragraphe en espagnol est suivi de sa traduction en français.)
Este fin de semana lo pasamos en el campo, en una casa muy especial. M & M no es sólo una marca de caramelos ;-), son dos amigas de Monsieur M., dos aguerridas quebequesas que hace un par de años emprendieron el proyecto de construirse una casa -hasta ahí, esto no es nada raro en Québec-. Como aclaración, os diré que ninguna de las dos es arquitecta, ni profesional de la construcción, ni millonaria. Lo que no les ha impedido llevar a cabo esta maravilla.

On a passé cette fin de semaine en campagne, dans une maison très spéciale. M & M n'est pas qu'une marque de bonbons :-), ce sont aussi les initiales des prénoms de deux amies à monsieur M., deux Québequoises aguerries qui ont entrepris le projet de se bâtir une maison, il y a déjà de ça un couple d'années -jusqu'à là, ce n'est rien d'extraordinaire au Québec-. En guise d'éclaircissement, je vous dirai qu'aucune de deux n'est architecte, ni professionnelle de la construction, ni milliardaire. Ce qui ne les a pas empêchés de mener à terme cette merveille.



Lo especial de la casa de M&M es, en primer lugar, su estilo arquitectónico, -la casa se inspira de la arquitectura japonesa-, y en segundo lugar, los materiales. La casa es una casa ecológica pura y dura, está construida en una gran parte con materiales reciclados (recuerdo cuando fui a visitar la obra al principio, cuando estaban excavando los cimientos, y me mostraron las vigas mayores que estaban recortando de unas vigas gigantes que habían comprado, vigas recuperadas de una antigua granja).
Ce qui distingue la maison de M & M est, en premier lieu, son style architectural - la maison est inspirée de l'architecture japonaise-, et, en deuxième lieu, les matériaux utilisés. La maison est une maison écologique pure et dure, elle est bâtie en grande partie avec des matériaux recyclés (je me souviens quand je suis allée visiter les travaux au tout début, elles étaient en train de creuser les fondations et elles m'ont montré les poutres maîtresses qu'elles étaient en train de tailler, partant des énormes poutres qu'elles avaient récupérées d'une ancienne écurie).

Las paredes están hechas con cáñamo. Sí, habéis leído bien, cáñamo. Ese producto vegetal que tiene otras utilidades que la de ser fumado. El principio está inspirado de las construcciones de paja y adobe.

Les murs sont faits avec du chanvre. Oui, vous avez bien lu, du chanvre. Ce produit végétal a d'autres utilités que seulement celle d'être fumé. Le principe de base est inspiré des constructions en paille et en adobe.

Yo que soy una neófita en esto de la construcción -no como estas dos chicas, que han construido su hogar desde los primeros pasos, incluyendo cavar el hueco donde irán los cimientos- las freí a preguntas sobre el grado de aislamiento, resistencia y durabilidad de este material. Parece que las capacidades térmicas de este material son excelentes. Y yo misma lo he comprobado. La casa se mantiene deliciosamente fresca en el húmedo y caluroso verano quebequés, y calentita en el invierno ártico de este país.

Je suis une néophyte en ce qui concerne à la construction, -pas comme ces deux filles, qui ont bâti leur foyer dès les premières étapes, en incluant celle de creuser les fondations-, alors je leur ai posé d'innombrables questions sur le degré d'isolement, solidité et durabilité du chanvre. Il semblerait que les capacités thermiques de ce matériel soient excellentes. J'ai pu le constater par moi-même. La maison reste délicieusement fraîche au milieu de l'été québécois, si chaud et si humide, et toute chaude dans l'hiver arctique de ce pays.

La calidad, el bajo impacto en el medio ambiente y la no toxicidad de los materiales con los que se ha hecho esta casa, la convierten en un ejemplo de "casa sana". Está íntegramente aislada y pintada con materiales naturales. La pintura con la que se ha decorado los magníficos techos japoneses es una mezcla de pintura a la cal y caseína (esa proteína que se encuentra en la... ¡leche!). La madera está tratada con aceites naturales que la impermiabilizan, los varnices sintéticos no existen en esta casa, cosa que es muy perceptible en el olor: cuando entras en ella, huele a vegetal, a paja seca, a madera. A naturaleza, a campo. Los suelos son de pizarra, y la masilla que va entre los azulejos es también natural, nada de polímeros plásticos.
La qualité et non toxicité des matériaux avec lesquels cette maison a été bâtie, et leur faible impact sur l'environnement, font de cette construction un exemple de maison saine. Elle est isolée et peinturée dans sa totalité avec des matériaux naturels. La peinture intérieure avec laquelle on a fini les magnifiques plafonds japonais est un mélange de peinture à la chaux et de caséine (cette protéine qu'on trouve dans le... lait!). Les boiseries sont traitées et imperméabilisées avec des huiles naturelles, les vernis synthétiques n'existent pas dans cette maison, ce qui peut être perçu avec l'odorat : quand on y rentre, ça sent le végétal, la paille sèche, le bois. Ça sent la nature, la campagne. Les planchers sont finis en ardoise, et le coulis qui remplit les joints entre les dalles est aussi naturel, sans aucun polymère plastique.

Desde el punto de vista energético, es también muy interesante. Todo está pensado según un concepto de sistemas solares pasivos y arquitectura solar activa. Como economía de energía = ecología, la elección de materiales y la orientación están pensados para que el sol contribuya a calentar la casa en invierno, y en verano permanezca fresca. La chimenea, con ese aspecto rústico como un horno de panadero, es una chimenea de masa. No sé lo suficiente sobre el tema para explicarlo como es debido, lo que comprendí de las explicaciones de estas dos ases de la construcción ecológica es que su estructura, en ladrillos refractarios, está pensada para consumir muy poca leña y guardar y distribuir el calor por toda la casa durante mucho tiempo. Es tan eficaz, que apenas necesitan otro sistema de calefacción de apoyo, y eso a temperaturas como 20 bajo cero.

Du point de vue énergétique, cette maison est aussi très intéressante. Tout est conçu selon un concept de systèmes solaires passifs et architecture solaire active. Étant donné qu'économie d'énergie = écologie, le choix de matériaux et l'orientation sont pensés pour que le soleil contribue à chauffer la maison pendant l'hiver, et qu'elle reste fraîche l'été. Le foyer, avec cet aspect rustique comme de four de boulanger, est un foyer de masse. Je n'ai pas assez de connaissances sur le sujet pour bien l'expliquer, ce que j'ai compris des explications de ces deux as de la construction écologique est que sa structure, en briques réfractaires, est conçue pour brûler le minimum de bois de chauffage et emmagasiner et distribuer par toute la maison un maximum de chaleur pendant le maximum de temps. Ce foyer est si efficace, qu'elles ont à peine besoin d'un autre système de chauffage d'appoint, et ce, dans un hiver avec des températures comme -20 degrés.


En cuanto la estética del interior, M & M prefieren la sobriedad, tan japonesa ella. Aún están terminando los acabados interiores -como todo lo hacen ellas mismas, han necesitado tiempo para terminar-, y no han podido emprender el jardín, pero como viven en pleno campo, tampoco lo necesitan. Por todas partes imperan los colores naturales, han decidido no pintar la mayoría de las paredes para disfrutar de la textura natural del cáñamo, y las abundantes y grandes ventanas hacen que el bosque exterior y el estanque sean los centros de atención, siguiendo la más pura tradición japonesa, en la que el jardín es protagonista y parece "entrar" en la casa. Un "riachuelo" de grava rodea toda la casa, cumpliendo dos funciones: sirve para el drenaje de todo ese agua que se produce en primavera, cuando la nieve acumulada en el tejado se funde, y es a la vez típico en los jardines japoneses, simboliza el agua que corre.

Quant à l'esthétique de l'intérieur, M & M préfèrent la sobriété, si japonaise. Elles sont encore en train de terminer les finitions intérieures -étant donné qu'elles font tout elles-mêmes, elles ont eu besoin de temps pour finir leur projet -, et elles n'ont pas encore entrepris le jardin. Elles vivent en pleine campagne, alors il n'est pas si pressant que ça. Les couleurs naturelles règnent, elles ont décidé de ne pas peinturer la plupart de murs pour profiter de la texture naturelle du chanvre. Les fenêtres, grandes et abondantes, font du bois et de l'étang extérieurs les centres d'attention, suivant ainsi la tradition japonaise pure, dans laquelle le jardin est le protagoniste et il semble "entrer " dans la maison. Un "ruisseau " de gravier entoure la maison, il remplit une double fonction : il sert au drainage de l'eau accumulée à la fonte des neiges au printemps, et il est typique des jardins japonais, symbolisant l'eau en mouvement.



Está situada frente a un estanque, y el conjunto es de un idílico que dan ganas de ir a instalarse con ellas.
La maison est en face d'un étang, et l'ensemble est tellement idyllique qu'on a envie de s'installer avec elles.




Nosotros tuvimos la suerte de dormir en la casita de invitados, una cabaña construida en una inmensa roca junto al estanque.
Nous avons eu la chance de dormir dans la maison d'invités, une petite cabane bâtie sur un immense rocher à côté de l'étang.



Desde la ventana teníamos una vista fantástica...

La vue de notre fenêtre était fantastique...


Dormimos con la música de fondo de las muchas ranas que lo habitan. He aquí mamá rana...

Nous avons dormi avec la musique de toutes les grenouilles qui l'habitent. Voici maman grenouille...

... y su niño

... et son bébé

Yumi, el gato de la familia, nos acogió igual de bien que las propietarias.

Yumi, le chat de la famille, nous a accueillis aussi bien que les propriétaires.

* PD: (Para los interesados en este tipo de construcción, en la sección "Otros enlaces interesantes" he incluído tres enlaces que M & M me han pasado amablemente, y que explican todo con mucho más detalle y exactitud que yo. Están en francés.)

PS: (pour ceux qui sont intéressés dans ce genre de construction, j'ai mis à votre disposition les liens que M & M m'ont gentiment recommandés, liens qui expliquent le tout avec beaucoup plus de détail et d'exactitude que moi. Ils sont en français, et ils se trouvent dans la section "Otros enlaces interesantes", dans la colonne à gauche).

viernes, 1 de agosto de 2008

Sonata para escobilla nº 1 en Do menor, Opus 514

"My second favorite household chore is ironing. My first being hitting my head on the top bunk bed until I faint".
~Erma Bombeck

"Odio la limpieza. Haces las camas, friegas los platos, y seis meses más tarde hay que volver a empezar".
~Joan Rivers

"I'm not going to vacuum until Sears makes one you can ride on."
~Roseanne Barr

"Don't cook. Don't clean. No man will ever make love to a woman because she waxed the linoleum - "My God, the floor's immaculate. Mmm, lie down, you hot bitch."
~Joan Rivers

Imagen de Ed Polish & Darren Wotz


Aunque en esta decrépita casa montrealesa el trabajo doméstico se reparte a partes iguales (ninguno de los dos hace gran cosa), yo tengo la tendencia a hacer la parte que me corresponde en esos momentos aciagos en los que estoy intentando escribir algo que revolucione el mundo de la lingüística y no lo consigo.

Mis dos tareas predilectas en lo que al escapismo intelectual se refiere: limpiar el cuarto de baño y hacer la colada.

De lo de la colada ya os hablé hace tiempo, pero esto del cuarto de baño me preocupa. ¿Por qué prefiero limpiar el retrete a pasar la aspiradora, doctor? ¿Soy normal? Insisto, esto tengo que ir a que me lo psicoanalicen.

Si os preguntáis el por qué del título musical para este post más bien escatológico, tiene su razón de ser: mi dinámica de trabajo se ve afectada por ciertas molestias que se repiten tan a menudo, que la cosa empieza a adquirir un ritmo, una musiquilla cotidiana, esto empieza a sonar aun fastidioso baile doméstico. Una de esas molestias es el telemárketing.

Los canadienses, grandes usuarios de Internet, por alguna razón siguen utilizando mucho el teléfono para una gran cantidad de trámites y gestiones que en España te obligan (u obligaban, hace una década, cuando yo aún vivía por allí) a hacer cola delante de una ventanilla que contenía un funcionario/a que en general te atacaba los nervios. Hasta ahí, perfecto. A treinta bajo cero es genial poder renovar el pasaporte desde el confort de tu hogar.

El problema es que las empresas de este país siguen siendo grandes adeptas de esa práctica del averno: el telemárketing. Oséase: llamar a su domicilio a un individuo/a que no te ha pedido nada, y darle el plastazo para encajarle /venderle/ alquilarle un servicio /objeto por el que normalmente no ha manifestado ningún interés /preferencia /necesidad. Práctica durante la cual se le interrumpe /molesta /incomoda /carga /fastidia /incordia /enoja /enfada /fatiga /mortifica/ atosiga /irrita /joroba /importuna / y asedia. No sé si me explico. No me gusta que me llame gente a la que no he pedido nada, sobre todo cuando ando revolucionando el mundo de la lingüística.

A ver, que yo también he tenido mi dosis de empleos infectos y sé lo que es, aquí no arremeto contra el honrado trabajador que te llama, sino contra la maldita empresa que le obliga a llamar, pensando que es un excelente método de venta.

¿Y por qué no te vas a trabajar a la biblioteca?, dirán muchos bienintencionados lectores. Por un cierto número de razones que no daré aquí, pero que pueden resumirse en: tras una licenciatura y muchos otros estudios, así que varios años de trabajar como profesora, las bibliotecas empiezan a saturarme un poco. Probablemente, tras mucho trabajar en salas de profesores diminutas, con el codo de un colega incrustado en las costillas, ahora necesito unos años de soledad en mi oficina. Voy mucho a la biblio, pero para buscar libros, y vuelvo a casa.

¿Y por qué no miras en la pantalla del teléfono la identidad del que llama? dirán los mismos lectores. Fácil, porque la mayoría de estas llamadas no están identificadas, como no lo está el móvil de monsieur M., por lo cual descuelgo, en caso de que sea él y quiera decirme que soy la luz de sus días, pichoncito; o llaman de otras provincias, con lo que la llamada interurbaine que aparece puede ser mi santa madre desde las Españas, con una emergencia, del estilo "he leído un artículo sobre las mujeres de más de 35 que toman la píldora, parece que son más propensas a los accidentes cerebro vasculares, hija, ya te dije yo que, además de pecado, eso no era bueno". Argumentos ante los cuales descolgar el teléfono es imperativo.

Así que en la paz de mi hogar, dulce hogar, rodeada de mis libros de referencia y de pelo de gato, instalada delante de mi ventana con el arce (no el alce) de mi parterre meciéndose plácidamente al viento, ando yo leyendo un artículo sobre las dificultades de aprendizaje de la competencia intercultural en estudiantes coreanos, -o asín-, e intentando descifrar unos cuadros estadísticos creados para hacer sufrir, cuando...

¡¡¡DRRRRRINNNGGGG!!!! (Ay, no, esa onomatopeya se ha quedado antigua, es más bien:)

¡¡¡BIRLUPBIRLUPBIRLUP!!!! (Tengo un timbre de teléfono un poco chorra, efectivamente).

Ilustre lingüista en devenir, osea yo: -"Allô?"

Alegre televendedor, con voz forzosamente jaranera, porque hace ya como 53 llamadas que le mandan a paseo: -"Buenos días, señora. ¿Cómo está hoy?"

Esta preocupación por mi estado actual, viniendo de un perfecto desconocido, siempre me inquieta. Pero como sea que yo he ido toda mi vida a un colegio de monjas, con la consiguiente degradación moral que conlleva esta educación, y aún así, a pesar de dicha degradación, soy incapaz de colgarle en las narices a un buen hombre que sólo está haciendo su trabajo -y a comisión, el desdichado-, considero rápidamente varias respuestas posibles:


a) Decirle cómo estoy realmente, con todo lujo de detalles: que la tesina no avanza, que no entiendo los cuadros estadísticos sobre los malditos coreanos, que ando con una jaquequilla de origen hormonal y que uno de los gatos ha escupido una bola de pelos en la tapicería del sofá, bola que se ha secado ahí toda la noche, hasta que la he visto esta mañana, y que ahora es imposible de limpiar. También le contaría que tengo que vaciar el lavavajillas antes de que monsieur M. venga y me lance platos aceitosos encima de los limpios, y preguntarle si conoce algún remedio para eliminar una mancha de humedad en el techo de esta barraca. Y otro para las bolas de pelos, ya que estamos.

b) Responder: -"Bien. ¿Y usted? ¿Y su señora? ¿Y los niños? ¿Y su perro?"

c) Decirle: -"¡Mal! ¡La casa es pasto de las llamas! ¡Vamos a morir todos! ¡Aaaaahhh!!!" Y colgar.

Opto por una versión escueta de la b).: -"Bien, gracias. ¿Qué desea?"

Televendedor dicharachero: -"La llamo para notificarle que ha ganado usted un premio, señora."

Yo (con tonillo mortecino): -"¿Ah, sí? El júbilo me invade. ¿No nota usted cómo me invade? ¿Qué he ganado? ¿Un móvil, una tarjeta de crédito, unas vacaciones en Cancún? ¿Un presupuesto para cambiar las ventanas? ¿Unas prótesis de silicona?" "¿Y qué tengo que comprar a cambio de mi premio?"

Televendedor (un poco menos dicharachero y con tono falsamente ofendido): -"Señora, por favor, que yo no la llamo para venderle a usted nada. Usted ha ganado un privilegio inusitado, una oferta especial..."

Yo (ahora ya francamente irritada, la réplica de manual de ventas impacientándome, interrumpiendo): -" Mm, ¿podría usted perdonarme un momento? Ahora mismo estoy con usted..."

Acerco el teléfono al suelo, agarro el Larousse Ilustrado con la otra mano -tapas duras- y empiezo a percutir el parqué con él, como una posesa. Vuelvo a pegarme el auricular a la oreja y, exagerando mi acento hispano, digo, jadeante: -"Usted perdone, es que me ha pillado preparando..., mmh, tengo bastante trabajo, sobre todo hoy, que celebramos... es que hoy es día de fiesta en nuestro culto, ¿sabe?"

Televendedor (perplejo por esta súbita confidencia): -" Aaah, ¿celebran ustedes algo?" (El plural "ustedes" dubitativo, incluyéndome en una comunidad nebulosa y desconocida).

Yo (ganando confianza): -"Ay, sí" (en español), "Hoy es la fiesta grande para nosotros, ¿sabe? Celebramos el ritual aquí en casa, y tenemos la ceremonia esta noche, porque es luna llena, ¿Usted me entiende, verdad?" (Con voz más baja, tono conspiratorio).

Televendedor (inseguro): -"Euh, sí, claro. Luna llena. Ya veo. Pero déjeme volver a lo del premio..."

Yo (ahora pasándolo en grande): -"Ay, el premio, sí, qué ilusión , para mí que los rituales están surtiendo efecto. Los sacrificios, ¿sabe? Siempre funcionan. Justamente, quiero que me explique mejor lo del premio, pero ando con las manos ocupadas, estoy poniendo el teléfono perdido de sangre..." (termino, con tono casual).

Televendedor (inquieto, repite débilmente): -"¿De sang..? Si está usted ocupada, señora, no tiene más que decirme a qué hora es más conveniente para ponerme en contac..."

Yo (melosa): -"¿Y no visita usted a domicilio? Porque para que yo entienda bien lo del premio... Y así conocería al grupo... No importa que venga tarde. ¿Vive usted solo? ¿Cómo dice usted que se llama?"

Televendedor (apresurado): -"Mire, señora, creo que la pillo en mal momento. Ya volveré a llamar. Le deseo un, euh, bonito día. Y, euh, felices, ehm, fiestas."


Foto: Artesanía Topalli
Con tanta charleta, ya me he desconcentrado. Así no hay quien termine la tesina.

Me voy al baño, a darle a la escobilla.